El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes en la Casa Blanca que el diálogo con Irán se mantiene abierto para poner fin al conflicto, una afirmación que llega en medio de las informaciones que apuntan a que Washington podría retomar los ataques a gran escala contra la república islámica una vez que pasen las elecciones legislativas del próximo martes.
Ante los medios, en un acto en la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que Teherán sigue interesado en negociar y que, a su juicio, la posición iraní se debilita por las dificultades económicas internas. Trump afirmó que Irán no estaría pagando a sus soldados ni a sus policías —una aseveración que lanzó sin aportar pruebas— y remató con un mensaje de calma calculada: su Gobierno no corre contra el reloj porque, en sus palabras, «nosotros tenemos tiempo».
El diálogo con Irán y la cuenta que, según Trump, paga Venezuela
El presidente defendió además que Estados Unidos no tiene ninguna prisa por cerrar el conflicto porque, según su versión, está «gastando muy poco dinero» en la confrontación, que ya suma siete meses. Frente a las críticas por el costo de las operaciones militares en Oriente Medio, Trump argumentó que cualquier gasto queda compensado con creces por el acuerdo que firmó con el Gobierno de la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, que da a Washington acceso a una quinta parte de las reservas de petróleo de Venezuela.
«Francamente, es una guerra, pero no es una guerra típica», afirmó el mandatario al responder al congresista demócrata Ro Khanna, quien había cuestionado el desembolso de Washington. En su réplica, Trump llegó a decir que lo gastado frente a Irán se ha recuperado multiplicado por diez gracias a lo obtenido en Venezuela, una cifra que tampoco acompañó de documentos ni de un desglose público.
Los posibles ataques, después de las legislativas
El mensaje de que las conversaciones continúan llega después de que diversas informaciones apuntaran a la posibilidad de que Israel y Estados Unidos retomen los ataques contra Irán tras los comicios del martes. Medios como Axios y The New York Times han asegurado que ambos países coordinan una posible ofensiva de ataques masivos contra dirigentes, instalaciones energéticas y nucleares e infraestructuras de la república islámica, una operación que dependería de que el propio Trump dé su visto bueno.
En el bando demócrata, el senador Chris Murphy, que ha tenido acceso a informes clasificados sobre la guerra contra Irán, escribió esta semana en redes sociales que el plan de ataque le parece «una locura». A su juicio, la ofensiva no logrará sus objetivos y desencadenará un nuevo ciclo de escalada en la región.
Una guerra que también se vota el martes
Las declaraciones de Trump se producen a días de unas elecciones de medio término en las que el conflicto con Irán se ha colado de lleno en la campaña. Como contamos en La Noticia De Hoy, la inflación y la guerra en Irán definirán el voto en unos comicios que renovarán el Congreso y medirán la fuerza real del presidente en la segunda mitad de su mandato.
Por ahora, la Casa Blanca combina dos mensajes que conviven en tensión: la puerta del diálogo con Irán sigue abierta, pero la opción militar de gran escala permanece sobre la mesa y podría activarse en cuanto se conozcan los resultados del martes. Lo que ocurra en las urnas, y la respuesta de Teherán a la presión económica que describe Trump, marcarán el rumbo del conflicto en los próximos días.