El Hotel Granada de Maracaibo, un antiguo alojamiento clausurado de la capital zuliana, tendrá que ser demolido parcialmente tras los daños.
El Hotel Granada de Maracaibo, un antiguo alojamiento clausurado de la capital zuliana, tendrá que ser demolido parcialmente tras los daños que dejaron las intensas lluvias de este martes, anunció el alcalde Giancarlo Di Martino durante el recorrido con el que presentó el balance de la emergencia: el desbordamiento de la Cañada Morillo en El Varillal ya fue controlado y la ciudad no registró víctimas.
«Ya los Bomberos y el Centro de Procesamiento Urbano están allí. Es lamentablemente, pero necesario, demoler parte del Hotel Granada, ponerle la cinta respectiva y hacer las evaluaciones para determinar si es factible una demolición total», dijo Di Martino al ser consultado por los derrumbes parciales en el hotel. El alcalde añadió que hay otras edificaciones y avisos grandes de empresas que deben eliminarse porque muchos están oxidados y representan un riesgo para los transeúntes.
Hotel Granada de Maracaibo y Cañada Morillo: el balance de daños
El mayor daño ocurrió en El Varillal, en la parroquia Cecilio Acosta, donde se desbordó la Cañada Morillo por las lluvias registradas desde las 3:00 de la mañana hasta las 11:15, más de cinco horas de precipitación constante sobre Maracaibo y gran parte del estado Zulia. «Se logró controlar el desbordamiento y ya los niveles de agua están bajando; esta zona la vamos a recuperar: hay que asfaltar, volver a pintar y empezaremos por la cañada», detalló el alcalde.
También hubo desbordamientos en las parroquias costeras de Cristo de Aranza, Coquivacoa e Idelfonso Vásquez. En esta última, la Gobernación del Zulia, el Gobierno Nacional a través del ICLAM y la Alcaldía abordan el Cajón de La Vega, «una estructura que tenemos que modificar, de lo contrario seguirán los desbordamientos», explicó Di Martino, que también señaló como punto crítico el Puente de la Espuma, en Coquivacoa, una zona a la que «le hemos quitado espacios al Lago de Maracaibo».
Una vivienda afectada en Bella Vista y normalidad en dos días
En Bella Vista se afectó una vivienda y quedó atrapada una señora, a la que el Cuerpo de Bomberos rescató de inmediato. En el resto de la ciudad se registraron pocos techos y árboles caídos y no hubo afectación en el Terminal de Pasajeros, la avenida Libertador ni las circunvalaciones 1, 2 y 3. El Callejón de los Pobres y la Plaza Baralt quedaron en completa normalidad tras el recorrido de inspección.
«Tenemos la capacidad de acción-reacción y en dos días tendremos la ciudad otra vez en completa y total normalidad», aseguró el alcalde, que atribuyó las precipitaciones al fenómeno de El Niño —al que se refirió como «Súper Niño»—, que genera tormentas atípicas tras jornadas con sensaciones térmicas de hasta 50 grados. La recolección de desechos sólidos sí sufrirá retrasos temporales por el difícil acceso de los camiones al relleno sanitario.
El Instituto Municipal de Ambiente (IMA) explicó que el rebose en El Varillal tuvo dos factores determinantes: el alto volumen de agua que bajó simultáneamente desde las parroquias del oeste y el sur de la ciudad —Barrio Bolívar, Barrio 19 de Abril y Manuelita Sáenz— sobrepasó temporalmente la capacidad del embaulamiento, y las corrientes arrastraron ramas, desechos y material vegetal que obstruyeron las bocas de los puentes del sector. Su presidente, Janner Pérez, ratificó que las cuadrillas y la maquinaria pesada permanecerán desplegadas en el sitio hasta garantizar el flujo normal del agua y la tranquilidad de los vecinos.
Di Martino insistió en la conciencia ciudadana: las cañadas «son arterias fluviales» de la ciudad y, si se mantienen limpias y no se arrojan desechos en sus cauces, el impacto de lluvias como esta será menor. El balance cierra la jornada que comenzó con las inundaciones de la madrugada en Maracaibo y la Costa Oriental del Lago y que también dejó viviendas anegadas por las lluvias en el Táchira, en medio de la inestabilidad atmosférica que afecta al occidente del país.