La canciller de Haití, Raina Forbin, se reunió este jueves 5 de noviembre en Madrid con el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa.
La canciller de Haití, Raina Forbin, se reunió este jueves 5 de noviembre en Madrid con el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, para reforzar la alianza de seguridad entre ambos países, en un encuentro celebrado al margen de la XXX Cumbre Iberoamericana y centrado en la crisis de violencia que atraviesa la nación caribeña.
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cultos de Haití informó que la cita buscó afianzar los vínculos políticos entre Puerto Príncipe y San Salvador y avanzar en la colaboración entre ambas administraciones en materia institucional y de estabilidad. «El encuentro se inscribe en la dinámica de fortalecimiento de las relaciones diplomáticas y de consolidación de la asociación entre Haití y El Salvador», indicó la Cancillería haitiana en su comunicado, acompañado por una fotografía de ambos funcionarios ante el panel de la cumbre.
Una alianza de seguridad en plena operación salvadoreña en Haití
La reunión llega en el momento de mayor presencia salvadoreña sobre el terreno haitiano. El Salvador mantiene desplegado un contingente de unos 2.000 militares, incluidos efectivos de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo, cuya misión declarada es recuperar con vida a cuatro connacionales secuestrados por pandillas haitianas y apoyar a las instituciones del país en la pacificación del territorio.
El despliegue se intensificó tras la emboscada del pasado 18 de octubre contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas, respaldada por Naciones Unidas, en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, donde desaparecieron los cuatro salvadoreños. Esta misma semana, las autoridades haitianas localizaron calcinado el vehículo en el que viajaban, como contó La Noticia De Hoy en su nota sobre el hallazgo del vehículo de los cuatro desaparecidos.
Ulloa defiende el despliegue: «No es una fuerza de ocupación»
El mismo jueves, en su intervención ante el plenario de la cumbre, Ulloa defendió la legitimidad de la presencia militar salvadoreña en Haití y rechazó que se trate de una intervención unilateral. «No es una fuerza de ocupación, no es una decisión unilateral de El Salvador de intervenir en Haití, es un arreglo bilateral con las autoridades haitianas que legitima la presencia militar nuestra en esta nación caribeña», sostuvo el vicepresidente, según el cable de la agencia EFE.
Ulloa precisó que los cuatro secuestrados no eran fuerzas de combate, sino asistentes técnicos asignados a los grupos de Naciones Unidas que operan en Haití, y explicó que el presidente Nayib Bukele no viajó a Madrid porque sigue personalmente el operativo de rescate desde el puesto de mando en su país. En su discurso, el vicepresidente también planteó que América Latina tiene una responsabilidad colectiva frente a la crisis haitiana, marcada por el avance de las pandillas sobre buena parte del territorio y la fragilidad de las instituciones estatales.
El segundo encuentro Haití-El Salvador en la misma cumbre
La cita Forbin-Ulloa fue el segundo contacto de alto nivel entre ambos gobiernos durante la cumbre de Madrid. El 3 de noviembre, la propia Forbin se había reunido con su homóloga salvadoreña, Alexandra Hill Tinoco, y ambas acordaron fortalecer la cooperación bilateral en seguridad y la lucha contra los grupos criminales armados, según informó la Cancillería haitiana.
En aquel encuentro, Forbin expresó la solidaridad del Gobierno y el pueblo haitianos tras el ataque contra los cuatro integrantes del contingente salvadoreño, mientras Hill reafirmó la voluntad del Gobierno de Bukele de continuar y reforzar su apoyo a Haití, tanto a través de su participación en la Fuerza de Supresión de Pandillas como por la vía bilateral. Las dos cancilleres convinieron además compartir experiencias contra el crimen organizado, proteger a los niños expuestos al control de las pandillas y avanzar en programas de desarme, desmovilización y reintegración.
La Cancillería haitiana no detalló compromisos específicos derivados de la reunión de este jueves ni incluyó declaraciones directas de Forbin o de Ulloa, pero el gesto eleva el contacto al nivel vicepresidencial justo cuando la cumbre debate su documento final, un proceso que ya registró fisuras, como se vio con los cuatro países que se desmarcaron de la Declaración de Madrid. Para Puerto Príncipe, sostener el respaldo salvadoreño es hoy una pieza central de su estrategia de seguridad; para San Salvador, la reunión reafirma ante Iberoamérica que su presencia en Haití descansa en un acuerdo con las autoridades haitianas y no en una decisión impuesta.