Las fallas de construcción en Caraballeda quedaron bajo la lupa este domingo, cuando CNN publicó una investigación que analiza por qué 15 torres de vivienda pública se derrumbaron en esa localidad costera del estado La Guaira durante los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio en Venezuela. Los hallazgos son nuevos, aunque el desastre ocurrió en junio: el análisis de fotos y videos de la obra y de los escombros sugiere que defectos en el armado del concreto pudieron contribuir a la tragedia.
El punto de partida es una historia humana. El día después de los sismos, Ailin Quiroz viajó a la costa a buscar a su hermana y solo encontró una montaña de escombros donde estaba su edificio de 13 pisos. Allí vivían también otros seis familiares suyos. Cada una de las 15 torres caídas tenía más de ocho pisos y al menos 240 apartamentos, y el Gobierno venezolano aún no ha publicado una lista completa de fallecidos, por lo que CNN estima que es probable que miles de residentes de vivienda pública hayan muerto en el desastre.
Fallas de construcción en Caraballeda: estribos a 90 grados y corrosión
El hallazgo central de la investigación está en los estribos, las piezas cortas de acero que refuerzan vigas y columnas. El código de construcción venezolano de 2006, vigente cuando se levantaron las torres, exigía doblarlos a 135 grados en los edificios altos de La Guaira. Sin embargo, las imágenes de cinco complejos construidos por el Gobierno donde estaban las 15 torres muestran estribos doblados solo a 90 grados, una diferencia que, según los expertos consultados, puede decidir si una estructura se mantiene unida o falla de forma catastrófica durante un sismo fuerte.
De más de 40 fotos y videos verificados por CNN que muestran los estribos, solo una minoría estaba doblada de forma adecuada. En tres de los complejos, las imágenes también muestran corrosión profunda en los soportes metálicos, un indicio, según los especialistas, de un posible concreto de mala calidad. El ingeniero estructural Kit Miyamoto, que evaluó daños en Caracas y La Guaira, lo resumió así: «Así es como falla una estructura de concreto si no se construye correctamente». Miyamoto calcula además que cerca de la mitad de los edificios colapsados en la zona presentaba signos de corrosión.
Torres levantadas en un año por la OPPPE
Las torres formaban parte del plan de vivienda impulsado desde 2011 por el entonces presidente Hugo Chávez y quedaron bajo la responsabilidad de la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE), creada para construir tres millones de viviendas en nueve años. Los complejos de Caraballeda se levantaron en apenas un año, con turnos de obra que se alternaban dos y tres veces al día, y muchos estaban destinados a familias desplazadas por las inundaciones y los deslizamientos de 2010. Imágenes satelitales citadas en la investigación muestran que en Caraballeda se derrumbó el 63 % de las torres altas construidas por esa oficina especial.
Durante casi una década, los residentes se habían quejado de filtraciones persistentes, tuberías dañadas y fugas de aguas residuales en esas torres. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, había ordenado suspender la OPPPE en febrero, meses antes de los terremotos. Tras los sismos, el Gobierno creó una comisión para analizar los edificios afectados: su presidente, Francisco Garcés, dijo a CNN que se están evaluando casi 100 edificaciones con muestras de materiales y mediciones. El Ministerio de Comunicación de Venezuela no respondió a la solicitud de comentarios de la cadena, y tampoco lo hizo Francisco Sesto, exdirector de la OPPPE. Más noticias de Venezuela y de Mundo en La Noticia De Hoy.