La evacuación de Oleshky comenzó este viernes 30 de octubre en el sur de Ucrania y marcó un hecho sin precedentes en la guerra: Rusia.
La evacuación de Oleshky comenzó este viernes 30 de octubre en el sur de Ucrania y marcó un hecho sin precedentes en la guerra: Rusia y Ucrania ejecutaron su primera operación humanitaria conjunta en más de cuatro años y ocho meses de conflicto, bajo un alto el fuego local que se mantiene desde hace 80 horas en la región de Jersón.
Residentes hambrientos y exhaustos de esta ciudad situada a orillas del río Dniéper, ocupada por Rusia desde los primeros días de la invasión a gran escala en 2022, comenzaron a abandonar la localidad en un convoy humanitario. Antes de la operación habitaban Oleshky unas 2.000 personas, que llevaban meses sin suministros regulares de alimentos y medicinas, según los cálculos ucranianos, y que en muchos casos sobrevivían con una taza de arroz o trigo sarraceno al día.
Evacuación de Oleshky: 25 autobuses y libre elección de destino
Para la salida voluntaria y segura de la población civil se habilitaron 25 autobuses con 750 plazas y nueve ambulancias atendidas por cerca de medio centenar de paramédicos, destinadas a las personas sin movilidad que decidieran marcharse de esta ciudad ubicada en la primera línea del frente. Cada residente pudo elegir su destino: algunos partieron hacia territorio controlado por Ucrania y otros optaron por ir a Rusia, explicó la comisionada rusa de derechos humanos, Yana Lantratova, sin precisar cuántas personas eligieron cada ruta ni cuántas decidieron quedarse.
Sobre el terreno coordinan la operación los defensores del pueblo de ambos países, el ucraniano Dmytro Lubinets y la propia Lantratova. Quienes se dirigían a Ucrania viajaron primero a la ciudad rusa de Anapa, en la región de Krasnodar, para después volar a Bielorrusia y completar el regreso en autobús, evitando cruzar el frente de guerra, según detalló David Arajamia, jefe del grupo parlamentario oficialista ucraniano. Entrada la noche del viernes, la delegación rusa reportó «sin incidentes» la llegada a Crimea del convoy con los ciudadanos que optaron por un nuevo comienzo en Rusia.
Una tregua negociada por Melania Trump
El traslado fue posible gracias a un alto el fuego local negociado por la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, en el que también intervino el papa León XIV. La tregua regirá entre el 27 de octubre y el 1 de noviembre y es la más extensa que se ha mantenido en un frente desde el inicio de la guerra. «Todo aquel que desee abandonar Oleshky tendrá la oportunidad de hacerlo de forma segura», declararon Rusia y Ucrania en comunicados separados pero idénticos, al agregar que quienes decidan quedarse recibirán toda la ayuda humanitaria que necesiten.
Para quienes permanecen en la ciudad, Lantratova anunció la entrega de varias decenas de toneladas de ayuda: alimentos, productos de higiene, combustible para generadores y otros bienes de primera necesidad. La llegada del convoy estuvo precedida por operaciones de desminado de las rutas de acceso en las que murieron un zapador ruso y otra persona, según informó la delegación rusa.
Pese al carácter histórico de la jornada, el Kremlin enfrío cualquier expectativa de que este gesto se extienda al resto del conflicto. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, calificó la evacuación de «una situación aislada» y «difícil de extrapolar» a la búsqueda más amplia de la paz. De hecho, los combates no disminuyeron en otras regiones: en la madrugada de este mismo viernes, misiles y drones rusos alcanzaron siete regiones de Ucrania y dejaron sin suministro eléctrico a unos 350.000 abonados en la región de Dnipropetrovsk.
Oleshky ha sufrido graves daños desde su captura en 2022 y quedó muy inundada tras la destrucción de la presa de Nova Kakhovka en 2023. Sus vecinos describen como algo habitual exponerse a caminos minados para conseguir comida y agua. Sigue la cobertura de este conflicto en nuestra sección de Mundo y en la portada de La Noticia De Hoy.