Embajada en Caracas: todo el personal diplomático de Estados Unidos ya trabaja desde la sede de la embajada en Caracas.
Embajada en Caracas: todo el personal diplomático de Estados Unidos ya trabaja desde la sede de la embajada en Caracas. El encargado de negocios, John Barrett, lo anunció este viernes en un mensaje en el que repasó los avances de la misión desde que la bandera estadounidense volvió a izarse en la capital venezolana en marzo, y presentó el despliegue completo como un gran paso en la nueva etapa de las relaciones bilaterales.
«Hoy me complace anunciar un gran paso. Todo nuestro personal ya está trabajando desde nuestra embajada», afirmó Barrett desde Valle Arriba, la zona de Caracas donde se encuentra la sede diplomática. El funcionario explicó que, desde marzo, Washington concentró esfuerzos en rehabilitar las instalaciones y que también fue restablecido el destacamento de seguridad del Cuerpo de Marines, encargado de proteger la sede y al personal estadounidense.
Embajada en Caracas con servicios consulares completos
La consecuencia práctica más inmediata del anuncio toca a miles de personas. Barrett sostuvo que la presencia diplomática plena en Caracas permitirá ampliar la atención a los ciudadanos estadounidenses y fortalecer el contacto directo con la población venezolana. «Ya brindamos la gama completa de servicios a ciudadanos estadounidenses y seguiremos ampliando nuestros servicios consulares», expresó el encargado de negocios.
Para la diáspora venezolana en Estados Unidos —la audiencia que sigue cada movimiento entre Washington y Caracas por sus efectos sobre familiares, trámites y viajes— una embajada operando con todo su personal en la capital cambia el tablero de lo cotidiano: la misión deja de funcionar como una representación en reconstrucción y pasa a atender con capacidad completa desde suelo venezolano, después de años en los que los asuntos de Venezuela se gestionaban desde Colombia.
Cooperación en electricidad, salud y recuperación económica
Barrett indicó que Washington busca trabajar con sus socios para promover la estabilidad y contribuir a la recuperación de servicios esenciales, entre ellos el suministro eléctrico y la atención sanitaria. También destacó la recuperación económica como una de las prioridades de la segunda fase del plan impulsado por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio.
«Ya hemos atraído a importantes empresas estadounidenses que están invirtiendo en la economía venezolana, generando empleos de calidad e impulsando la innovación», aseguró el diplomático, sin precisar en su mensaje cuáles son las compañías ni los montos de inversión a los que se refirió. El anuncio se produce en la misma jornada en la que Estados Unidos mueve otras piezas de su política hacia Venezuela, como el uso de los archivos secretos del Sebin para filtrar visas de venezolanos, reportado por el diario ABC.
El plan de tres fases y la meta de elecciones libres
El plan de tres fases de la administración estadounidense contempla, según declaraciones previas de sus representantes, un proceso que comienza con la estabilización, continúa con la recuperación económica y de los servicios, y plantea una transición política. Barrett reiteró que su gobierno respalda una reconciliación liderada por los propios venezolanos.
«El objetivo es claro, llegar a la tercera fase para avanzar hacia elecciones libres y justas para que el pueblo venezolano tenga una democracia duradera», afirmó. Esa exigencia conecta con la que la Conferencia Episcopal Venezolana planteó esta misma semana al pedir elecciones libres en Venezuela con un CNE imparcial y un TSJ independiente.
De la ruptura de 2019 a la reapertura de marzo
La reapertura de la embajada se produjo después de que Washington y Caracas acordaran restablecer sus relaciones diplomáticas en marzo de 2026. Estados Unidos había cerrado su misión en Caracas en 2019 y gestionado sus asuntos diplomáticos relacionados con Venezuela desde Colombia. La reanudación de operaciones fue presentada por el Departamento de Estado como un paso para ampliar el contacto con las autoridades interinas, la sociedad civil y el sector privado venezolano.
Barrett concluyó su mensaje con un llamado a continuar esta nueva etapa de acercamiento entre ambos países: «Seguimos adelante en este nuevo capítulo de amistad con los venezolanos». Con todo el personal ya instalado en Valle Arriba, la embajada entra en su etapa de operación plena, y los próximos movimientos —ampliación consular, cooperación en servicios e inversión— serán la medida real de esta nueva fase.