La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) exigió este viernes la realización de elecciones libres en Venezuela.
La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) exigió este viernes la realización de elecciones libres en Venezuela, con un Consejo Nacional Electoral (CNE) imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) independiente. El pronunciamiento se produjo al cierre de la 126ª Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado, con la lectura de una exhortación pastoral que fija la posición de la Iglesia católica ante la crisis política, económica y social del país.
La lectura del documento estuvo a cargo de monseñor Helizandro Terán, arzobispo de Mérida, acompañado por monseñor Jesús González de Zárate, arzobispo de Valencia y presidente de la CEV. La exhortación, titulada «Señor, en tu luz vemos la luz», recoge 14 puntos que los obispos presentarán también en las diócesis del país.
Elecciones libres en Venezuela: la exigencia central de los obispos
«El país requiere la realización de elecciones libres y transparentes con un Consejo Nacional Electoral imparcial y un Tribunal Supremo de Justicia independiente, de modo que se garantice el debido proceso, el cese de las inhabilitaciones y el respeto a los derechos políticos de todos los ciudadanos», reza el texto leído por monseñor Terán.
En su diagnóstico, los obispos afirmaron que «continúa agravándose el clima político del país, marcado por la polarización, la falta de institucionalidad y la restricción de garantías democráticas, cuya superación exige recuperar la vigencia plena de la Constitución». A juicio de la CEV, revertir la crisis de gobernabilidad exige renovar los órganos del Estado con apego a la Constitución y al Estado de derecho, y valorar el voto como herramienta para dirimir las diferencias.
La exhortación también plantea la necesidad de renovar las autoridades ejecutivas a través de elecciones presidenciales. El pronunciamiento llega en la misma semana en que una multitud en Plaza Venezuela exigió «elecciones ya» y en la que concluyó la tercera ronda del diálogo entre el chavismo y la oposición.
Respaldo al diálogo, con celeridad en la renovación de poderes
Los obispos mencionaron el diálogo entre la Asamblea Nacional de 2015 y la de 2025, confirmaron que respaldan el proceso, pero pidieron celeridad en la renovación de los poderes públicos como fruto de esas reuniones. En esa misma línea, Edmundo González ha exigido elecciones presidenciales cuanto antes, una demanda que la Iglesia recoge ahora desde su exhortación pastoral.
Entre sus líneas de acción, la CEV exhortó a los líderes políticos, económicos, académicos y de la sociedad civil a superar las dinámicas de polarización y comprometerse en un acuerdo nacional cimentado en la verdad, el perdón, la justicia y la reconciliación. También pidió derogar las leyes que restringen la actuación de las organizaciones no gubernamentales, para que puedan sumarse a la atención de los afectados por los recientes terremotos, y anunció que fortalecerá las vicarías de derechos humanos de sus diócesis.
Presos políticos y derechos humanos
La CEV alertó sobre el «empobrecimiento generalizado», las violaciones de derechos humanos y la lentitud de los procesos judiciales relacionados con presos políticos, tanto civiles como militares. Entre los motivos de sufrimiento de los venezolanos mencionó «la lentitud procesal con presos políticos, civiles y militares», pero contó entre los signos de esperanza su liberación, que —subrayó— debe continuar «para que nadie esté detenido por pensar distinto».
En esa lista de avances, los obispos incluyeron una mayor libertad de expresión para los medios, la disminución de las alcabalas, «en muchas de las cuales se practican extorsiones», y la reactivación de la industria petrolera, aunque advirtieron que todavía son muchas las acciones que se deben realizar para restablecer los derechos ciudadanos. Las vicarías de derechos humanos, anunciaron, acompañarán a las víctimas de violaciones de derechos humanos, a los presos políticos y a sus familias.
El diagnóstico social: salarios, educación, salud y electricidad
La exhortación dedicó buena parte de su análisis a la situación social. Los obispos cuestionaron que los ingresos derivados de la producción petrolera no se hayan traducido en una mejora del bienestar de la población, y advirtieron que los bajos salarios, compensados parcialmente mediante bonos, resultan insuficientes para cubrir la canasta básica en un país marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de salarios dignos y pensiones.
El documento también señala la crisis del sistema educativo, con docentes mal pagados y deserción; las deficiencias de la salud pública, con médicos mal remunerados y hospitales sin insumos; y los problemas del sistema eléctrico nacional, que afectan profundamente la calidad de vida. Los obispos describieron además el deterioro del tejido social y familiar con la expresión «sálvese quien pueda», agravado por los sismos que ha sufrido el país.
Un plan de reconstrucción nacional
Como propuestas para superar la crisis, la CEV planteó avanzar hacia un acuerdo nacional basado en la verdad y la reconciliación, promover un Pacto Educativo Nacional y mantener el acompañamiento a las comunidades más vulnerables a través de Cáritas y otras instancias eclesiales. El texto incluyó una petición de oración por la salud del papa León XIV y cerró con un llamado a los venezolanos a sumarse a un gran plan de reconstrucción nacional, definido como «un camino integrador, democrático y ético» hacia una paz duradera.
«En el primer aniversario de su canonización, nos confiamos a la intercesión de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, y de Nuestra Señora de Coromoto, para que mantenga encendida la llama de la fe, la concordia y la esperanza en cada hogar de la nación», expresó monseñor Terán al cierre de la lectura. Días antes, la CEV ya había reafirmado su disposición a reunirse con todos los sectores políticos para buscar soluciones a la crisis.