La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió este jueves en el Palacio de Miraflores con los jefes negociadores del chavismo y la oposición, al cierre de la tercera ronda del diálogo en Venezuela, un proceso que cuenta con el respaldo de Estados Unidos y que tiene sobre la mesa la demanda opositora de un calendario electoral. Al encuentro asistieron su hermano Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y jefe de la delegación oficialista, y Dinorah Figuera, líder de la delegación opositora, según informó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
El canal estatal transmitió imágenes de la llegada de Figuera a Miraflores, acompañada por Jorge Rodríguez, a la sede del Ejecutivo en Caracas. La reunión de la mandataria encargada con los dos jefes negociadores marca el punto más alto de una tercera ronda de conversaciones que se extendió durante una semana y que terminó con acuerdos concretos en dos frentes sensibles: las inhabilitaciones políticas y el oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra.
Los acuerdos del diálogo en Venezuela: inhabilitaciones y el oro del Banco de Inglaterra
El miércoles, al término de la tercera ronda, las delegaciones del chavismo y la oposición acordaron iniciar la revisión de varias leyes, entre ellas la Ley Orgánica de la Contraloría General de la República, específicamente en lo inherente al proceso de inhabilitaciones políticas, además de otras normas. Las partes pactaron también crear una comisión paritaria para gestionar el oro venezolano retenido en el Banco de Inglaterra, uno de los activos más disputados entre el chavismo y la oposición en los últimos años.
El diálogo entre el Gobierno y la oposición comenzó en agosto pasado, como parte del plan de transición que Estados Unidos impulsa en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro en enero pasado. Desde entonces se han completado tres ciclos de conversaciones, y Jorge Rodríguez ya anunció que la próxima ronda será entre el 11 y el 15 de noviembre, de modo que el proceso seguirá activo durante las próximas semanas.
La demanda de elecciones sigue sin fecha concreta
Figuera reconoció que la «gran demanda» de Venezuela es que se celebren elecciones presidenciales, una votación que ha planteado para 2027, y aseguró que existe la voluntad de que se concrete, aunque admitió que no se ha acordado nada concreto en los primeros tres ciclos de diálogo con el chavismo. La oposición exige además que se le retire la inhabilitación política a su líder, María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, quien se encuentra fuera de Venezuela desde diciembre pasado, para que pueda regresar al país y liderar una transición ante una eventual elección.
Delcy Rodríguez se reunió este jueves en Miraflores con Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera, los jefes negociadores de ambas delegaciones.
La tercera ronda del diálogo duró una semana y cerró con dos acuerdos: revisar las leyes de inhabilitaciones políticas y crear una comisión paritaria por el oro del Banco de Inglaterra.
El diálogo comenzó en agosto, dentro del plan de transición que impulsa Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro en enero.
La oposición plantea elecciones presidenciales en 2027, pero admite que aún no hay nada concreto acordado.
La próxima ronda de conversaciones será entre el 11 y el 15 de noviembre.
Por qué importa
Para los venezolanos, dentro y fuera del país, la mesa de Miraflores es hoy el único canal donde se negocian las dos cosas que definen su futuro inmediato: si habrá elecciones presidenciales con fecha y garantías, y si figuras inhabilitadas como María Corina Machado podrán volver a competir. Que la revisión de las inhabilitaciones haya entrado en la agenda formal, y que exista ya fecha para la cuarta ronda, mantiene vivo un proceso que la calle también empujó este jueves en Caracas. La prueba de fuego llegará en noviembre: convertir los acuerdos de papel en un calendario electoral con día y mes.