El Nobel de Machado volvió este viernes a la conversación pública en Estados Unidos, pero no en un acto oficial en Washington.
El Nobel de Machado volvió este viernes a la conversación pública en Estados Unidos, pero no en un acto oficial en Washington: fue en un mitin de campaña en Fort Myers, Florida. Ante sus seguidores, el presidente Donald Trump recordó que la líder opositora venezolana María Corina Machado le entregó su Premio Nobel de la Paz y lo resumió con una frase breve: «Ella me dio su Premio Nobel, algo que no olvidaré».
La referencia apareció en medio del discurso electoral que Trump ofreció este viernes 23 de octubre en el Alico Arena, en el campus de la Florida Gulf Coast University, como parte de la recta final hacia las elecciones legislativas del 3 de noviembre. El mandatario mencionó el gesto de Machado como uno de los momentos que atesora de su relación con la dirigente venezolana y con la causa democrática de su país.
El Nobel de Machado, protagonista en el mitin de Fort Myers
«Ella me dio su Premio Nobel, algo que no olvidaré», dijo Trump ante la multitud reunida en Fort Myers, al evocar la entrega de la medalla. No es la primera vez que el presidente vuelve sobre ese episodio: desde enero lo ha citado como una muestra de respaldo a su política hacia Venezuela y como un reconocimiento personal que, según ha repetido en varias apariciones públicas, valora de forma especial.
Que la frase haya salido en Florida no es un detalle menor. El suroeste floridano concentra a una numerosa comunidad cubanoamericana y venezolana, muy atenta a cada señal de Washington hacia Caracas y La Habana, y el mitin de Fort Myers se celebró con la votación anticipada ya abierta en el estado. En el mismo acto, Trump también habló de Cuba y aseguró que, al regreso de las operaciones en Irán, los buques estadounidenses pasarán frente a la isla y el secretario de Estado, Marco Rubio, cerrará un acuerdo con La Habana.
Un acto de campaña con la mirada en el 3 de noviembre
El mitin de Fort Myers tuvo como figura invitada al congresista republicano Byron Donalds, a quien Trump respalda en su aspiración a la gobernación de Florida. Los seguidores del presidente comenzaron a llegar al campus universitario antes del amanecer y las puertas del Alico Arena abrieron a media mañana, en una jornada pensada para movilizar al electorado republicano del suroeste del estado cuando faltan 11 días para los comicios de medio término.
En ese escenario, la mención a Machado y a Venezuela encajó con el mensaje que Trump dirige desde hace meses a los votantes latinos de Florida: presentar su gestión como la de un gobierno que actúa con firmeza frente a los regímenes de la región y que mantiene a la oposición venezolana dentro de su relato de campaña.
La entrega de la medalla fue en enero, en la Casa Blanca
La entrega a la que Trump se refiere ocurrió el 15 de enero de 2026, durante la primera reunión entre ambos en la Casa Blanca. Machado le presentó la medalla del Nobel enmarcada, con una inscripción de gratitud en nombre del pueblo venezolano, en reconocimiento a su liderazgo y a su postura frente a la crisis de su país. La imagen de los dos sosteniendo el marco recorrió el mundo.
Machado había ganado el Premio Nobel de la Paz 2025, anunciado en Oslo el 10 de octubre de ese año, por su lucha por los derechos democráticos del pueblo venezolano y por una transición pacífica hacia la democracia. La dirigente no pudo asistir a la ceremonia de diciembre por razones de seguridad y su hija aceptó el galardón en su nombre, antes de que la propia Machado decidiera entregar la medalla al presidente estadounidense.
Lo que la frase significa para los venezolanos
Para la diáspora venezolana en Estados Unidos, cada mención de Trump a Machado se lee como una señal sobre el lugar que ocupa Venezuela en la agenda de Washington. Que el presidente haya vuelto a citar la entrega del Nobel, esta vez en un mitin multitudinario y en plena campaña, alimenta la expectativa de que el vínculo entre la Casa Blanca y la oposición venezolana siga ocupando un lugar visible en su discurso.
La entrega de la medalla también generó debate dentro de la propia oposición: los seguidores de Machado la defienden como una jugada diplomática para asegurar el respaldo de Washington, mientras sus críticos la consideran una cesión simbólica excesiva. Meses después, la frase de Fort Myers —«algo que no olvidaré»— confirma que aquel gesto sigue presente en la narrativa del presidente y en la conversación de la comunidad venezolana dentro y fuera del país.