Las elecciones en Israel entraron en su fase decisiva con el escrutinio oficial ya avanzado. Con algo más del 48 % de los votos contados, el Likud del primer ministro Benjamín Netanyahu se mantiene en primer lugar con el 20,8 % de los sufragios, pero Yashar!, la formación de Gadi Eisenkot, recortó la distancia hasta el 17,1 %, según los datos difundidos por la Comisión Electoral Central en la mañana de este miércoles en Jerusalén.
La diferencia entre ambos se redujo a menos de cuatro puntos. En el recuento anterior, con el 37 % escrutado, el Likud aventajaba a su rival por unos seis puntos: desde entonces el partido de Netanyahu perdió casi un punto y Yashar! ganó 1,4, un movimiento que mantiene abierta la pelea por el primer lugar mientras el conteo sigue en marcha.
Elecciones en Israel: así va el reparto con el 48 % escrutado
La tercera posición la recuperó Juntos, la alianza de Naftali Bénet y Yair Lapid, con el 9,2 % de los votos, por delante de la Lista Conjunta de partidos árabes y de izquierdas, que suma el 8,5 %. Más atrás aparecen Los Demócratas, con el 7,1 % —una subida frente al 5,9 % del corte anterior—, Judaísmo Unido de la Torá, con el 6,4 %, e Israel Beitenu, de Avigdor Líberman, con el 6,2 %.
Completan el reparto parcial el partido ultraortodoxo sefardí Shas, con el 5,6 %, el ultraderechista Poder Judío, de Itamar Ben Gvir, con el 5,4 %, y Sionismo Religioso, de Betsalel Smotrich, con el 4,9 %. A las 7:27 hora local, el recuento alcanzaba 2,75 millones de papeletas procedentes de 6.456 colegios electorales, de un total de 5.695.682 votos emitidos en 12.018 centros de votación.
Ningún bloque alcanza la mayoría para gobernar
El dato político de fondo no cambió con el avance del conteo: ni el bloque de Netanyahu ni la oposición suman por sí solos los 61 escaños de la Knéset, el Parlamento de 120 bancas, que se necesitan para formar gobierno. Ese escenario ya lo anticipaban los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de las urnas, que situaban al Likud primero sin mayoría para su bloque.
Yashar! y Juntos, que ya hablaron de la posibilidad de aliarse, apostaron tras los primeros sondeos por un gobierno sin Netanyahu. Eisenkot y Bénet prometieron hacer todo lo posible por formar un Ejecutivo sionista que no encabece el actual primer ministro. Netanyahu, en cambio, pidió en la madrugada de este miércoles esperar a los resultados definitivos y apostó por un gobierno de derechas sin «los partidos árabes y antisionistas».
La participación alcanzó el 77,7 %, casi ocho puntos por encima de la registrada en 2022 y la más alta desde 1999, con un fuerte repunte del voto en las localidades árabes. El escrutinio puede extenderse hasta pasado el mediodía de este miércoles, hora de Jerusalén, y solo con el resultado definitivo empezará la ronda de consultas para encargar la formación de gobierno.
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