Las detenciones en Cisjordania marcaron este lunes la respuesta de Israel a un fin de semana de violencia de colonos que cruzó una línea diplomática.
Las detenciones en Cisjordania marcaron este lunes la respuesta de Israel a un fin de semana de violencia de colonos que cruzó una línea diplomática: la Policía israelí, junto al servicio de inteligencia interior Shin Bet, arrestó de madrugada a 10 sospechosos en la operación «Hoja de Olivo», en los alrededores de Ramala, por los ataques contra la fotoperiodista estadounidense Heidi Levine, del Washington Post, y contra una comitiva de diplomáticos europeos en la localidad cristiana de Taybeh.
El operativo se desplegó en varios puntos del centro de Cisjordania ocupada con apoyo de la Policía de Fronteras, el Ejército y la unidad aérea policial. Durante la acción, los agentes incautaron vehículos y objetos que, según el comunicado oficial, vinculan a los sospechosos con los hechos que se les atribuyen. Los 10 detenidos fueron trasladados para ser interrogados antes de comparecer ante un tribunal.
Detenciones en Cisjordania tras la presión de Estados Unidos
Las detenciones llegan en medio de una presión creciente de Washington. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, celebró los arrestos y los calificó como «un avance muy positivo para identificar y castigar a los responsables de los graves ataques y agresiones contra Heidi Levine». El sábado, el secretario de Estado, Marco Rubio, ya había afirmado que la administración de Donald Trump transmitió a Israel que «no desea ver un nuevo foco de tensión» en la Ribera Occidental e instó a frenar la violencia de los colonos.
«Desde los incidentes hemos trabajado para reunir pruebas, hallazgos y testimonios y construir una base probatoria que permita llevar ante la justicia a los implicados», declaró el comandante de la Policía israelí en Cisjordania, Moshe Pinchi. El comunicado policial no identifica a los detenidos ni nombra a las víctimas, aunque menciona «la violenta agresión a una mujer periodista» y la «sospecha de agresión a diplomáticos extranjeros» que se encontraban en la zona de Taybeh.
El ataque a Heidi Levine y la embestida contra los diplomáticos en Taybeh
El viernes, un grupo de colonos atacó a Levine, veterana fotoperiodista del Washington Post, mientras acompañaba a palestinos en el inicio de la cosecha anual de aceitunas. La fotógrafa tuvo que ser hospitalizada tras la agresión. Un día después, colonos enmascarados atacaron a un grupo de diplomáticos y funcionarios europeos que visitaban Taybeh, el pueblo cristiano palestino cercano a Ramala, un episodio por el que la Unión Europea exigió «plena rendición de cuentas».
El nombre de la operación, «Hoja de Olivo», es una referencia directa a esa cosecha recién iniciada, un periodo en el que los ataques de colonos se han disparado. La organización israelí de derechos humanos Yesh Din ha documentado más de 530 incidentes violentos desde finales de septiembre, un promedio de 27 al día, y señala que en cerca de una cuarta parte de los ataques estuvieron presentes soldados israelíes.
Netanyahu, entre la duda pública y la presión electoral
Pese a que existen videos de los ataques, el primer ministro Benjamin Netanyahu ha intentado sembrar dudas sobre la magnitud de la violencia y la ha atribuido a un grupo aislado, en un aparente esfuerzo por no disgustar a su base electoral de derecha a pocos días de las elecciones del 27 de octubre, en las que cuenta con el respaldo público de Trump. Este mismo lunes, el ministro de Defensa declaró que no restablecerá la detención administrativa para los israelíes judíos, una de las herramientas que las autoridades usaban contra el extremismo de los colonos.
La jornada en la región se completa con otra señal de la tensión humanitaria y política que atraviesa la zona: también este lunes se conoció que el Programa Mundial de Alimentos dejará sin asistencia a medio millón de personas en Gaza por falta de fondos, un recorte que reduce su ayuda mensual de 1,6 a 1,1 millones de beneficiarios.