El presunto complot terrorista en Fairford llegó este martes 27 de octubre a los tribunales británicos.
El presunto complot terrorista en Fairford llegó este martes 27 de octubre a los tribunales británicos. La Fiscalía del Reino Unido acusó formalmente a dos ciudadanos británicos de 24 años, Mohmed Abdulkarim y Nouman Essghir, ambos residentes en Londres, de delitos contra la seguridad nacional vinculados a un supuesto plan detectado en las inmediaciones de la base aérea de Fairford, en el oeste de Inglaterra.
Los dos imputados deberán comparecer ante la Corte de Magistrados de Westminster, en la capital británica, para responder por las acusaciones. Otros cinco hombres investigados por su posible vinculación con el caso permanecen en libertad bajo fianza mientras las pesquisas continúan, informaron las autoridades.
Complot terrorista en Fairford: un cargo de espionaje y otro por entrar en un lugar prohibido
Los cargos no son idénticos para ambos. Según la Fiscalía, Abdulkarim enfrenta una acusación por presuntamente prestar asistencia a un servicio de inteligencia extranjero, un delito de espionaje que conecta el caso con la creciente preocupación occidental por la injerencia de potencias rivales, la misma que este mismo martes llevó a Australia a alertar de una amenaza «sin precedentes» de la IA para su seguridad. Essghir, por su parte, está acusado de acceder a un lugar prohibido, en referencia al perímetro protegido de la instalación militar.
La base de la Real Fuerza Aérea (RAF) de Fairford no es una instalación cualquiera: había sido utilizada por Estados Unidos para desplegar bombarderos destinados a operaciones militares contra Irán, lo que eleva la sensibilidad del presunto complot y explica la magnitud de la respuesta de seguridad que desató su descubrimiento.
Complot terrorista en Fairford: la alerta de una vecina y la evacuación de 85 viviendas
El presunto complot terrorista en Fairford fue detectado el pasado 27 de septiembre, cuando una residente de la zona alertó sobre la presencia sospechosa de varias camionetas cerca de las instalaciones militares. Los organismos de seguridad activaron entonces un operativo preventivo que incluyó la evacuación de 85 viviendas cercanas a la base, mientras los agentes inspeccionaban los vehículos señalados.
En esas inspecciones no se encontraron materiales explosivos, un dato que no ha frenado la investigación ni la posterior acusación por delitos contra la seguridad nacional. La cronología completa del operativo fue reconstruida por De Último Minuto a partir de los datos de la agencia EFE, la misma fuente que este martes confirmó la imputación formal de los dos acusados por el complot terrorista en Fairford.
La combinación de vehículos sospechosos, proximidad a una base estratégica y presuntos vínculos con una inteligencia extranjera mantuvo el caso en lo más alto de la agenda de seguridad británica durante un mes, hasta la imputación formal de este martes.
Siete detenidos en total y los bombarderos de EE. UU., trasladados
Como parte de las actuaciones policiales fueron arrestados inicialmente cinco hombres de entre 23 y 25 años en las inmediaciones de la instalación. Después, las autoridades detuvieron a un ciudadano británico-iraní de 27 años y a otro hombre de nacionalidad británica, con lo que el número de personas arrestadas en relación con el incidente se elevó a siete; de ellos, dos han sido acusados formalmente y cinco quedaron en libertad bajo fianza.
Tras lo ocurrido, las autoridades estadounidenses decidieron trasladar sus bombarderos a otra ubicación que no fue revelada públicamente, una medida que subraya la seriedad con la que Washington y Londres se tomaron la amenaza sobre una base clave para sus operaciones en Oriente Medio, en una región donde la tensión sigue alta y donde esta misma semana Arabia Saudí derribó tres misiles balísticos hutíes lanzados contra su territorio.
Las investigaciones continúan para determinar el alcance real del presunto complot terrorista en Fairford y establecer las responsabilidades individuales de cada implicado. Por ahora, Abdulkarim y Essghir son imputados, no condenados: será la Corte de Magistrados de Westminster la que empiece a dirimir un caso que mezcla terrorismo, espionaje y una de las bases más sensibles de la alianza entre el Reino Unido y Estados Unidos.