El caso Luis Rafael López sumó esta semana la respuesta formal del club señalado.
El caso Luis Rafael López sumó esta semana la respuesta formal del club señalado. El Deportivo Lara negó ante la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) y la Liga Futve tener «culpa o responsabilidad institucional» en el asesinato del aficionado zamorano Luis Rafael López, ocurrido el 1 de noviembre en las inmediaciones del estadio Agustín Tovar de Barinas, y pidió que se declare su exculpación deportiva para no recibir sanciones por el hecho.
López, seguidor del Zamora FC conocido como «Rafita», fue apuñalado con un arma blanca en el marco de los cuartos de final de la Segunda División de Venezuela, en el partido entre el Zamora B y el conjunto larense. En un comunicado enviado el 5 de noviembre y firmado por el presidente del club, José Antonio Quintero, la directiva sostuvo que los hechos «demuestran la plena diligencia debida y la total ausencia de culpa o responsabilidad de nuestra institución», y desestimó cualquier dolo o negligencia de su parte.
El caso Luis Rafael López: la barra tenía prohibido el ingreso
El argumento central del Deportivo Lara es que el club actuó antes del partido para impedir la presencia de su propia barra en Barinas. Según el comunicado, el 29 de octubre el gerente general del equipo, Gustavo Vega, coordinó los operativos de seguridad con el Zamora y la Liga Futve y solicitó ante la Gerencia de Competiciones y Seguridad de la liga «la reserva del derecho de admisión con restricción total de ingreso» para la barra larense, por los antecedentes disciplinarios del torneo.
Esa medida, afirma el club, fue notificada y aprobada el 30 de octubre por el gerente de competiciones de la Liga Futve, Lubin Angulo, y se instruyó al club local a coordinar con las fuerzas de seguridad pública para hacerla efectiva. Bajo ese argumento, la directiva aseguró que el Deportivo Lara «no organizó, financió, fletó transportes, ni vendió boletos, ni convocó a sus seguidores hacia la ciudad de Barinas», y que por tanto no puede atribuírsele la llegada de los barristas a la ciudad ni lo que hicieron allí.
Once barristas imputados por homicidio calificado
Pese a la prohibición, miembros de la barra viajaron a Barinas. Tras el asesinato de López, dos autobuses con 91 personas —74 hombres y 17 mujeres— fueron detenidos en la redoma industrial de la ciudad por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, en un procedimiento realizado entre el 1 y el 2 de noviembre para identificar a los posibles responsables. En la inspección de las unidades se incautaron un cuchillo táctico, seis cuchillos de cocina, un bate, un machete, un destornillador y un cortador, según el reporte periodístico del caso.
El 4 de noviembre, 11 miembros de la barra fueron presentados ante el Ministerio Público e imputados por homicidio calificado por motivos fútiles e innobles y agavillamiento. De acuerdo con fuentes policiales citadas por la periodista de sucesos Karina Peraza, Luis Gutiérrez fue señalado como el autor de las heridas con arma blanca que mataron a López, mientras otro de los implicados lo habría golpeado con una botella en la cabeza.
Con la causa penal en marcha, el Deportivo Lara busca ahora que la FVF declare su exculpación en el ámbito deportivo. El club quiere evitar sanciones como la deducción de puntos, la derrota por renuncia o incluso la exclusión del torneo, mientras la justicia venezolana decide la responsabilidad de los 11 imputados por la muerte del aficionado zamorano, un caso que volvió a poner sobre la mesa la violencia de las barras en el fútbol venezolano. La muerte de «Rafita» también reabrió el debate sobre los controles de ingreso a los estadios de las divisiones menores, donde los operativos dependen en buena medida de la coordinación previa entre los clubes, la liga y los cuerpos de seguridad de cada ciudad.