En un trágico suceso ocurrido este jueves 29 de febrero, las fuerzas sionistas de Israel llevaron a cabo un ataque en la calle Al-Rashid, en Gaza, donde decenas de palestinos se encontraban esperando camiones que transportaban ayuda alimentaria.
Según informes de TeleSur, las fuerzas de Israel abrieron fuego con tanques y artillería pesadas contra miles de ciudadanos en las localidades de Jabalia y Beit Hanoun. Este ataque indiscriminado resultó en la pérdida de aproximadamente 104 vidas palestinas y dejó a otras 760 personas heridas.
En el barrio de Al-Zaytoun, al sureste de la ciudad, aviones de ocupación bombardearon plazas residenciales enteras, causando la muerte de decenas de civiles y múltiples víctimas. La intensidad del bombardeo israelí en curso impidió que las ambulancias y los vehículos de la defensa civil llegaran a las zonas afectadas. Según la agencia de noticias EFE, el gobierno de Gaza denunció que este ataque fue premeditado e intencionado, en el marco de lo que consideran un genocidio y limpieza étnica del pueblo de la Franja de Gaza.
El ejército de ocupación tenía conocimiento de que las víctimas se encontraban en la zona en busca de alimentos y ayuda al momento de realizar el ataque. Por otro lado, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, durante la jornada del jueves, hizo un llamado para detener la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, argumentando que pone en peligro la vida de los soldados. Esta medida ha generado preocupación y críticas por parte de la comunidad internacional, que considera que la población palestina ya se enfrenta a suficientes dificultades y que la ayuda humanitaria es vital para su supervivencia.
Desde el 7 de octubre de 2023, los ataques israelíes han dejado un trágico saldo de más de 30.000 palestinos asesinados. Entre las víctimas de las últimas 24 horas se cuentan 81 personas, pero no se incluye el centenar de individuos que perdieron la vida durante el reparto de comida en Gaza. Este nuevo ataque ha generado una condena generalizada y un llamado urgente a la comunidad internacional para que intervenga y ponga fin a la violencia en la región.


