Después de casi siete décadas de operaciones, el Tropicana Las Vegas se prepara para cerrar sus puertas el 2 de abril. La gerencia informó a los empleados a través de un memorando el pasado 29 de enero que el cierre es necesario debido a que el edificio debe ser demolido para dar paso a la construcción de un estadio de béisbol valorado en $1.5 billones de dólares.
Arik Knowles, Gerente General del Tropicana, también anunció a los trabajadores del hotel y casino que el complejo comenzará a cerrar reservaciones de hotel y a reubicar reservas futuras. La noticia fue inicialmente reportada por Las Vegas Locally en X, anteriormente Twitter.
Knowles explicó que Bally’s Corp., la empresa que administra el Tropicana, debe finalizar su plan maestro que incluye la entrega de 9 acres del sitio de 35 acres a Los Atléticos de Oakland de la Liga Mayor de Béisbol. Estos terrenos serán utilizados para la construcción de un estadio de 33,000 asientos que se espera inaugurar en 2028.
El Tropincana que beneficia a casi 300 empleados representados por el Local 226 del Sindicato de Trabajadores Culinarios, otorgará a los trabajadores sindicalizados una compensación de $2,000 por cada año que hayan estado empleados en el resort.
Este acto se produce después de los acuerdos previos alcanzados por el sindicato con otros resorts importantes en Las Vegas, como MGM Resorts International, Caesars Entertainment y Wynn Resorts. El Secretario-Tesorero de la Culinaria, Ted Pappageorge.
Además, el Sindicato Culinario estuvo activamente involucrado en otras iniciativas, como el acuerdo con Los Atléticos que permitiría a los trabajadores en el estadio planeado potencialmente unirse al sindicato.
En una declaración, el Presidente de Bally’s, George Papanier, dijo que el cierre era «un próximo capítulo emocionante» para la compañía, que opera 16 casinos en 10 estados, incluido Bally’s Lake Tahoe en Stateline.
Aunque Bally’s aún no ha revelado detalles específicos sobre el proyecto, el propietario de Los Atléticos, John Fisher, expresó su entusiasmo por la asociación. El fideicomiso de inversión en bienes raíces cubriría los 35 acres completos y ofrecerían diseños sobre cómo un nuevo complejo encajaría con el estadio.
Según declaraciones de Fisher en el mes de enero, el equipo espera que Bally’s y Gaming and Leisure Properties presenten diseños que complementen el estadio existente.
La iniciativa SB1, aprobada por legisladores de Nevada el año pasado, destinó hasta $380 millones de dólares en financiación pública para la construcción del estadio.
A pesar de la incertidumbre en torno al futuro del Tropicana, los empleados continúan trabajando, mientras se preparan para los cambios venideros. Paul Stefani, un empleado del Tropicana, compartió su experiencia de mantenerse enfocado a pesar de los rumores circulantes.
«Tenemos muchos trabajadores establecidos, incluyendo algunos que han estado aquí por casi 50 años», dijo Stefani, cocinero en el restaurante Public House de Robert Irvine y que ha trabajado en el Tropicana durante 11 años. “Siempre sentí que había un ambiente familiar agradable y de camaradería. Nos unimos para enfrentar esta tormenta y ver a dónde llegamos”.
Del control de la mafia a propiedad corporativa
El Tropicana abrió sus puertas en 1957, experimentó una notable transformación en su propiedad a lo largo de los años. Inicialmente dirigido por individuos con conexiones con el crimen organizado, el complejo ahora es propiedad de Gaming and Leisure.
Recientemente, el analista de bienes raíces de JMP Securities, Mitch Germain, señaló que Gaming and Leisure se beneficiará financieramente del estadio y de cualquier desarrollo que Bally’s construya para reemplazar al Tropicana.
«Si bien esta es una gran oportunidad para la empresa, conlleva un sentimiento agridulce, ya que significa que las operaciones del Tropicana Las Vegas se cerrarán por reurbanización», escribió Knowles.


