La controversia en torno al uso de música por parte del expresidente Donald Trump en sus eventos de campaña ha resurgido, con numerosos artistas manifestando su oposición a que sus canciones sean utilizadas sin autorización. Desde estrellas pop hasta leyendas del rock y herederos de músicos fallecidos, la lista de artistas que se han distanciado de Trump es extensa y sigue creciendo.
Celine Dion y Donald Trump
El reciente uso de la emblemática canción «My Heart Will Go On» de Celine Dion durante un mitin de Trump en Bozeman, Montana, ha generado una respuesta inmediata del equipo de la cantante. En un comunicado, se dejó claro que «de ninguna manera está autorizado este uso, y Celine Dion no respalda este ni ningún otro uso similar». La declaración incluyó una nota irónica: «¿ESA canción?», sugiriendo que la elección de la canción era inapropiada para el contexto político.
Today, Celine Dion’s management team and her record label, Sony Music Entertainment Canada Inc., became aware of the unauthorized usage of the video, recording, musical performance, and likeness of Celine Dion singing “My Heart Will Go On” at a Donald Trump / JD Vance campaign… pic.twitter.com/28CYLFvgER
— Celine Dion (@celinedion) August 10, 2024Este incidente se suma a una larga lista de artistas que han expresado su descontento con el uso de su música en eventos políticos de Trump. Entre ellos se encuentran figuras prominentes como Bruce Springsteen, Rihanna, Phil Collins, y muchos más. La oposición de estos artistas no solo se basa en la falta de autorización, sino también en la preocupación por la imagen que sus canciones pueden proyectar cuando son utilizadas en un contexto que no comparten.
La oposición se extiende a artistas británicos y herederos de leyendas musicales. La banda británica The Smiths, cuyo tema «Please, Please, Please Let Me Get What I Want» fue utilizado en eventos de Trump, también se manifestó en contra. Johnny Marr, guitarrista de la banda, expresó su desdén en redes sociales, afirmando que nunca habría imaginado que su música sería utilizada de esa manera.
Además, los herederos de artistas fallecidos como Leonard Cohen, Tom Petty y Prince han tomado medidas similares, asegurando que sus legados no sean asociados con la campaña de Trump. En 2022, el hijo de Isaac Hayes, coautor de «Hold On, I’m Coming», anunció que su familia estaba considerando acciones legales contra Trump por el uso no autorizado de la canción en sus mítines.
La legalidad del uso musical en campañas políticas
La cuestión de si los artistas pueden oponerse legalmente al uso de su música en campañas políticas es compleja. Aunque los derechos de autor en Estados Unidos permiten a los políticos utilizar música grabada en eventos, siempre que el lugar tenga una licencia de alguna de las organizaciones de derechos de ejecución, como ASCAP y BMI, esto no exime a los artistas de expresar su descontento. Los músicos pueden argumentar que su reputación o imagen se ven perjudicadas por el uso no autorizado de sus canciones.
A pesar de que las campañas políticas pueden obtener licencias para utilizar una amplia gama de canciones, muchos artistas han criticado a Trump por aprovecharse de «lagunas» en las leyes de derechos de autor. Esta situación ha llevado a un creciente descontento entre los músicos, quienes sienten que sus obras son utilizadas para fines que no apoyan.
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A pesar de la oposición generalizada, Trump ha recibido el apoyo de algunos músicos, como Kid Rock y Lee Greenwood, conocido por su himno patriótico «God Bless the USA». Sin embargo, la mayoría de los artistas continúan distanciándose de su campaña, lo que resalta una división notable en el mundo de la música.
El uso de «Y.M.C.A.» de Village People en un mitin reciente también ha sido objeto de controversia, con miembros de la banda expresando su descontento por la asociación con Trump. Esta dinámica ha creado un ambiente en el que los músicos deben navegar cuidadosamente sus relaciones públicas y la percepción pública de su música.


