Argentina recluta espías a la vista de todos: el servicio de inteligencia del país, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), anunció este martes 3 de noviembre un inédito concurso público para incorporar nuevos agentes, promocionado con carteles callejeros de estética publicitaria de los años sesenta y la consigna «Buscamos a los mejores».
El anuncio lo hizo el vocero presidencial, Adrián Ravier, en conferencia de prensa. «Vivimos en un contexto internacional cambiante y convulsionado. El mundo está en guerra. La competencia de las potencias por el abastecimiento de energía, minerales, alimentos, agua y tecnología pone a nuestro país en el centro del tablero geopolítico», dijo el portavoz al presentar la convocatoria.
Argentina recluta espías con carteles retro y un curso de inteligencia
Los afiches muestran a un joven coronado de laureles y envuelto en la bandera nacional que apunta al lector con el dedo, al estilo del «Tío Sam» de los carteles estadounidenses de reclutamiento militar de principios del siglo XX; otros muestran a una mujer realizando tareas de oficina. El llamado está dirigido a argentinos con nivel educativo medio, prevé evaluaciones previas y un curso en la escuela de inteligencia, según precisó Ravier, que no especificó cuántas vacantes existen ni las condiciones del empleo.
La SIDE también promocionó el llamado en sus redes sociales, donde lo presentó como una política que busca «la transparencia y profesionalización» de la carrera de inteligencia, «basada en el mérito, la formación y los resultados». La convocatoria se completa a través del sitio oficial de carreras del organismo.
Atlántico Sur y Antártida, el argumento estratégico de Buenos Aires
«Nuestra posición en el Atlántico Sur y nuestra proyección hacia la Antártida nos dan un valor estratégico. Tenemos lo que el mundo necesita y debemos contar con las capacidades para protegerlo», sostuvo Ravier. El refuerzo del espionaje argentino llega, además, en un momento de fuerte ajuste del empleo público: desde que el presidente Javier Milei asumió en diciembre de 2023, su Gobierno redujo unos 81.000 puestos en la administración nacional, en torno al 16 % de la nómina estatal, un contexto que también marca otros debates del país, como el de los feminicidios en Argentina.
Pese a ese recorte general, la SIDE obtuvo en septiembre pasado una segunda ampliación de su presupuesto, que ronda los 176.000 millones de pesos —unos 112 millones de dólares—, más de diez veces lo que tenía asignado en 2023. Con esa partida reforzada y la nueva camada de agentes que busca formar, Buenos Aires apuesta por convertir la inteligencia en una pieza central de su estrategia, en un país donde historias como la de la familia venezolana asesinada en Argentina han vuelto a poner la seguridad en el centro de la conversación pública.