Las autoridades de Ucrania abrieron este martes una investigación sobre un caso de presuntos desertores en Ucrania: la Oficina Estatal de Investigaciones (SBI) inició las pesquisas tras recibir información sobre la supuesta detención de militares que habrían abandonado su unidad en la región de Kiev, un episodio que la noche del lunes derivó en enfrentamientos, disparos y vehículos policiales dañados frente a una vivienda de las afueras de la capital.
Según el comunicado de la SBI, todo comenzó cuando en las redes sociales circuló información sobre la presunta detención ilegal de militares en una vivienda de Petropavlivska Borshchahivka, a las afueras de Kiev. Decenas de ciudadanos se congregaron frente al edificio y el incidente escaló: «El incidente derivó en enfrentamientos, durante los cuales se efectuaron disparos y resultaron dañados varios vehículos policiales», explicó el organismo investigador.
Presuntos desertores en Ucrania: más de 100 personas identificadas
Los servicios de seguridad ucranianos (SBU) anunciaron que ya identificaron a «más de 100 personas» que participaron en los enfrentamientos y confirmaron un dato clave: el edificio frente al que se concentró la multitud era «un establecimiento de la Guardia Nacional». Durante la noche circularon numerosos videos en Telegram y TikTok que mostraban a una multitud enfurecida frente a la vivienda.
En esos videos y comentarios —afirmaciones que las autoridades no han confirmado— se aseguraba que conscriptos de una unidad de la Guardia Nacional integrada en el cuerpo de ejército Azov habían sido trasladados por la fuerza y «torturados» por sus superiores como castigo por haber desertado. Algunas grabaciones mostraban a supuestos soldados trasladados en una ambulancia, con el rostro hinchado o lesiones visibles.
Budánov y los presuntos desertores en Ucrania: «acontecimientos inaceptables»
El jefe de la administración presidencial, Kirilo Budánov, denunció este martes una serie de «acontecimientos inaceptables» destinados a «dividir a los ucranianos», que a su juicio no podrían haberse producido «sin influencia externa», en una alusión a Rusia. Sus palabras buscan cerrar filas en torno a las instituciones en plena guerra, en un caso que mezcla deserción, movilización y orden público.
El episodio vuelve a poner de relieve el delicado tema del reclutamiento en el ejército ucraniano, tras varios escándalos relacionados con abusos durante el proceso de movilización obligatoria. La investigación de la SBI sobre los presuntos desertores en Ucrania deberá aclarar qué ocurrió dentro de ese establecimiento de la Guardia Nacional, si hubo militares retenidos contra su voluntad y quiénes dispararon durante los choques de la noche del lunes.