La familia venezolana asesinada en Argentina recibió dos disparos en la cabeza por cada víctima.
La familia venezolana asesinada en Argentina recibió dos disparos en la cabeza por cada víctima. Los primeros exámenes forenses del caso, dados a conocer este lunes 2 de noviembre, revelaron que Evelyn Carolina Rivero Mejías, de 41 años, y sus tres hijos fueron ejecutados con dos tiros en la cabeza cada uno, mientras el principal sospechoso, el padre de los menores, presentaba una única herida de bala en la sien izquierda.
La tragedia ocurrió el jueves 29 de octubre en una vivienda de la calle Mercedes al 2400, en la localidad de Mariano Acosta, partido de Merlo, en la provincia de Buenos Aires. Las víctimas fueron identificadas como Rivero Mejías y sus hijos Dan Velkan (14), Alan Nehru (12) y Nicole Valentina (10). El presunto responsable es Mahatma Eyvind Soihit Meza, de 44 años, esposo de la mujer y padre de los tres menores, quien también fue hallado muerto en la misma habitación.
Familia venezolana asesinada: qué reveló la autopsia
Según informaron fuentes judiciales a Infobae, los investigadores sospechan que Soihit Meza disparó dos veces contra cada integrante de su familia para asegurarse de causarles la muerte. Junto a su cuerpo fue encontrada una pistola Sarsilmaz calibre 9 milímetros, incorporada al expediente como una de las principales pruebas del caso.
Los cinco cuerpos fueron hallados en una misma habitación. La escena fue descubierta por un compañero de trabajo de Rivero Mejías, quien se acercó a la vivienda ante la ausencia de la víctima, miró a través de una ventana, vio los cuerpos y avisó a las autoridades. Vecinos del sector aseguraron haber escuchado detonaciones durante las primeras horas del jueves, aunque nadie alertó a la policía en ese momento.
Una familia que emigró de Venezuela hace más de una década
La familia había emigrado de Venezuela hace más de una década. En septiembre pasado se había instalado en la vivienda de Mariano Acosta, luego de residir en la localidad de Marcos Paz. Rivero Mejías trabajaba como analista de sistemas, según reconstruyeron los medios argentinos que siguen el caso.
Un dato que concentra la atención de los investigadores es la actividad pública del presunto asesino: en sus redes sociales, Soihit Meza compartía fotos de pistolas, prácticas de tiro y accesorios para armas. A principios de octubre había publicado imágenes de una Sarsilmaz SAR 9, el mismo modelo encontrado en la escena del crimen, y tres semanas antes había mostrado fotografías de una práctica de tiro. Según registros comerciales, estaba inscripto en actividades de consultoría informática y había trabajado en seguros y negocios relacionados con vehículos.
La causa quedó en la UFI Nº 8 de Morón
La investigación está a cargo de los fiscales Adriana Suárez Corripio y Nicolás Filippini, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 8 de Morón, mientras personal de Policía Científica realizó los peritajes en la propiedad y continúa con los análisis balísticos para cotejar los casquillos recuperados con el arma secuestrada.
El asesinato provocó consternación en Mariano Acosta. «Nos cayó como un balde de agua fría», dijo un residente del barrio, que describió a los vecinos venezolanos como personas trabajadoras. El caso se suma a otras tragedias recientes que han golpeado a la diáspora venezolana, como la muerte confirmada de la venezolana Daniela Millán Parlanti en el accidente de trenes de España.
Con los resultados de la autopsia ya sobre la mesa, la hipótesis que manejan los fiscales es la de un cuádruple crimen seguido de suicidio. La causa seguirá avanzando con el análisis de las comunicaciones y de las publicaciones del presunto agresor, material que podría aportar información sobre el contexto y los motivos detrás de una de las tragedias más estremecedoras que ha vivido la comunidad venezolana en Argentina.
Con información de El Nacional e Infobae.