La pregunta sobre los 500 dólares Venezuela se volvió viral esta semana.
La pregunta sobre los 500 dólares Venezuela se volvió viral esta semana. Rosa, una migrante venezolana radicada en Estados Unidos, discute en un video con su madre porque los 500 dólares mensuales que le envía no le alcanzan para cubrir los gastos en el país. El material se multiplicó en TikTok e Instagram y dividió opiniones: unos cuestionan a la madre y otros recuerdan que ella cuida en Venezuela al hijo de 10 años de Rosa, con los gastos fijos que eso implica, según reseñó El Pitazo.
El caso toca el bolsillo de miles de familias de la diáspora, también en Las Vegas y en todo Estados Unidos: el dinero que se manda cada mes con sacrificio se diluye en el supermercado venezolano en cuestión de días. Detrás del video hay una cuenta que no cierra ni para quien recibe ni para quien envía.
500 dólares Venezuela: la cuenta contra la canasta básica
El dato central del debate es de Cendas-FVM: en su reporte de agosto de 2026, la Canasta Alimentaria Familiar para un núcleo de cinco personas se ubicó en 755,36 dólares, equivalentes a 581.625,07 bolívares. Es decir, la remesa completa de Rosa no cubre ni siquiera la totalidad de los alimentos básicos de un hogar, y deja por fuera alquiler, transporte, medicinas, vestido y servicios.
A esa cuenta se suman los gastos que impone el colapso de los servicios públicos. Hay comunidades que pasan hasta un mes sin agua, lo que obliga a pagar entre 50 y 70 dólares por un camión cisterna de 3.000 a 5.000 litros, o un dólar diario por cada botellón. Los planes privados de internet, necesarios para mantenerse comunicados, arrancan desde los 50 dólares mensuales. Y criar a un niño —alimentación, vestido, escuela, una consulta médica— puede desbaratar el presupuesto en una sola mañana, como señalaron usuarias que comentaron el video desde Chile.
Un salario mínimo de menos de un dólar
Del otro lado de la balanza está lo que gana quien se quedó. El salario mínimo oficial permanece congelado en 130 bolívares mensuales, menos de un dólar, mientras el ingreso mínimo integral indexado con bonificaciones —sin impacto en prestaciones ni aguinaldos— ronda los 240 dólares. En el sector privado, donde los sueldos se dolarizaron de facto, un empleado operativo u oficinista promedia entre 150 y 300 dólares al mes.
Por eso, para el ciudadano común dentro del país, recibir 500 dólares mensuales se ve como un privilegio: es más del doble del ingreso mínimo integral y más de lo que gana un profesional con tres trabajos, como escribió un usuario en TikTok. La brecha entre ambas miradas —la de quien recibe y la de quien envía— es el corazón del debate, en un país donde la tasa oficial marca la pauta de cada compra, como ocurre con el dólar BCV que regirá este fin de semana.
La remesa como salvavidas de un tercio de los hogares
El video de Rosa también dejó al descubierto el peso de las remesas en la economía familiar venezolana. Datos de la Plataforma R4V y de estudios económicos estiman que alrededor del 30 % de los hogares del país recibe remesas de forma regular, una de las principales fuentes de divisas para las familias tras una década de migración masiva.
Pero apartar 500 dólares al mes tampoco es dinero que sobre del otro lado. El salario mínimo federal estadounidense es de 7,25 dólares por hora, unos 1.256 dólares mensuales; en estados como California, Connecticut o Washington los mínimos locales se mueven entre 16 y casi 18 dólares por hora, y solo con jornadas de 55 a 60 horas semanales o propinas se alcanzan unos 900 dólares en una semana. En esos mismos estados, el alquiler, el carro, el seguro, la gasolina y la comida consumen la mayor parte del ingreso. Es la misma diáspora que esta semana entregó un pliego de exigencias electorales ante embajadas: trabaja afuera, sostiene adentro y hace cuentas en dos países a la vez.
La conclusión que deja el debate no la ganó ninguno de los dos lados de la videollamada: con una canasta alimentaria de 755 dólares, 500 dólares en Venezuela son mucho dinero y, al mismo tiempo, no alcanzan. Puede seguir las novedades en nuestra sección de Venezuela. (Con información de El Pitazo)