La diáspora venezolana dio este viernes un paso coordinado en defensa de su voto.
La diáspora venezolana dio este viernes un paso coordinado en defensa de su voto. Más de 115 organizaciones de la sociedad civil de venezolanos en el exterior entregaron un pliego conjunto de exigencias electorales ante embajadas y consulados de Estados Unidos en Argentina, Brasil, Chile, Perú, España, Francia y Suiza, con copia enviada directamente a la sede del Departamento de Estado en Washington D. C.
La iniciativa busca que los derechos políticos de los migrantes venezolanos entren desde el inicio —y no al final— en cualquier acuerdo de reforma normativa y en los futuros cronogramas electorales que surjan del proceso de diálogo e institucionalización democrática. Para ello, las organizaciones apelan al papel de facilitador que la administración estadounidense desempeña en ese proceso.
Diáspora venezolana: 5 millones con edad de votar, 69.211 habilitados
Las cifras que sustentan el reclamo son elocuentes. De unos 7,8 millones de venezolanos que viven fuera del país, cerca de 5 millones tienen edad para votar. Sin embargo, apenas 69.211 ciudadanos estuvieron habilitados para sufragar en las elecciones de julio de 2024, una brecha que las organizaciones atribuyen a trabas burocráticas y consulares que, en la práctica, dejaron sin voto a la inmensa mayoría de la población migrante.
Dicho de otro modo: por cada venezolano en el exterior que pudo votar en 2024, más de setenta se quedaron fuera del padrón. Esa desproporción es el centro del documento entregado este viernes, que insiste en que la restitución del voto en el exterior no debe posponerse para fases posteriores de las conversaciones políticas y pide plazos verificables para habilitar centros de votación antes de las próximas convocatorias.
Los cinco ejes del pliego entregado en siete países
El documento articula cinco demandas concretas. La primera es expandir la red consular para que los venezolanos puedan obtener su cédula de identidad en el extranjero, requisito sin el cual no hay registro posible. La segunda, abrir un Registro Electoral permanente con requisitos de residencia flexibilizados. La tercera, desplegar una infraestructura electoral proporcional al tamaño real de la población migrante en cada país.
El cuarto eje pide el cese de la persecución política contra activistas venezolanos en el exterior, y el quinto plantea revisar las leyes restrictivas para evaluar una representación parlamentaria propia de la diáspora, un debate que otros países con grandes comunidades migrantes ya resolvieron con curules para sus ciudadanos fuera del territorio.
«No es posible avanzar hacia una transición democrática inclusiva dejando al margen a millones de venezolanos que residen fuera del país», señalaron los voceros del pronunciamiento conjunto, al insistir en que esos derechos deben atenderse desde las primeras etapas del proceso institucional.
Por qué este pliego también importa en Estados Unidos
La entrega se hizo ante representaciones estadounidenses y no solo ante instancias venezolanas por una razón estratégica: Washington es hoy un actor central en la negociación venezolana, como quedó claro cuando EE. UU. reafirmó su respaldo al proceso de negociación en Venezuela. Las organizaciones buscan que el voto migrante quede incorporado como un punto prioritario y medible dentro de esa agenda, al mismo nivel que otras garantías electorales.
El movimiento coincide además con una semana de cambios institucionales dentro de Venezuela, entre ellos la decisión del TSJ sobre los tribunales de terrorismo, que distintos actores políticos leen como parte de una reconfiguración más amplia. En ese contexto, la diáspora quiere asegurarse de no quedar fuera de las reglas que se están reescribiendo.
Para los venezolanos en Las Vegas, Miami, Houston y decenas de ciudades estadounidenses —la audiencia que sigue estas páginas a diario— el pliego toca una fibra directa: la posibilidad de volver a votar sin tener que viajar a Venezuela ni resignarse a un consulado que no registra. Seguiremos la respuesta del Departamento de Estado y de las instancias electorales en nuestra cobertura de Venezuela. (Con información de El Nacional)
Para la diáspora venezolana, este pliego es un punto de partida: la diáspora venezolana pide un registro permanente, la diáspora venezolana pide centros de votación cercanos y la diáspora venezolana pide representación en la Asamblea. Si esas demandas prosperan, la diáspora venezolana podrá ejercer su voto en el exterior y la diáspora venezolana dejará de depender de consulados que no registran. La información original sobre este reclamo puede consultarse en El Nacional.