Los suicidios en Venezuela se duplicaron en diez años. La tasa pasó de 3,2 por cada 100.000 habitantes en 2015 a entre 6,9 y 7 en la actualidad, según advirtió el psiquiatra Diego Muñoz Cabas durante la presentación de las propuestas de un grupo de médicos a la delegación de la Asamblea Nacional electa en 2015. Eso significa, dijo, que cada día se suicidan cinco personas en el país.
Muñoz Cabas, psiquiatra y epidemiólogo, expuso el panorama de la salud mental como parte del informe técnico que un grupo de especialistas entregó a la dirigente Dinorah Figuera, con medidas para reconstruir el sistema de salud pública. Las declaraciones, recogidas por VPItv y publicadas por El Nacional este sábado 17 de octubre, retratan una crisis que va mucho más allá de los números: la de un país que ya no registra oficialmente lo que le pasa a su gente.
Suicidios en Venezuela: un subregistro del 49,5 %
El dato más grave de la exposición no es solo la tasa, sino lo que se pierde en el camino. Según el psiquiatra, existe un subregistro del 49,5 %: solo se contabiliza aproximadamente la mitad de los suicidios que realmente ocurren en Venezuela. La causa, explicó, está en el desbalance de los sistemas de información de salud, que clasifican muchas de estas muertes como de «causa no determinada». «Pudiéramos decir que de alguna manera, probablemente intencional, hay un engavetamiento administrativo de la declaración epidemiológica de los casos de suicidio», afirmó.
En el país no hay indicadores epidemiológicos oficiales sobre salud mental: el último reporte se difundió en 2017. Las estimaciones actuales se sostienen en investigaciones de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros organismos nacionales e internacionales. Con ese instrumental, señaló el especialista, se puede trazar un instrumento que los epidemiólogos llaman canal endémico: y lo que muestra es que en los últimos diez años Venezuela registra las tasas de suicidio más altas de los últimos cuarenta. «Esto es un comportamiento epidemiológico sin precedentes», enfatizó.
La salud mental, en medio del colapso sanitario
La OMS calcula que cerca de mil millones de personas en el mundo —alrededor del 13 % de la población— padecen alguna patología mental. En Venezuela, esa realidad se ve agravada por la crisis socioeconómica, el colapso del sistema sanitario y la ausencia de políticas públicas de prevención, coincidió el psiquiatra con Figuera al recordar que los seres humanos son entes biopsicosociales y que «la salud mental no es solo la ausencia de enfermedades».
El diagnóstico de Muñoz Cabas se presentó junto a otros datos que dibujan el mismo derrumbe: laboratorios y servicios de imagenología inactivos en gran parte, cientos de miles de pacientes en lista de espera quirúrgica y el regreso de enfermedades como la difteria y el dengue, además de la ayuda humanitaria que siguen esperando los afectados por los sismos, como los 70.200 medicamentos que la Cruz Roja Venezolana recibió de Italia.
Una crisis que también alcanza a la diáspora
Para los venezolanos en el exterior, el dato duele dos veces: porque muchos llevan años sin noticias claras de sus familiares y porque la falta de registros oficiales impide saber la verdadera dimensión del problema. La conversación sobre la salud mental, tanto dentro como fuera del país, sigue siendo tabú, y los especialistas insisten en que hablar a tiempo —con una persona de confianza o con ayuda profesional— puede salvar vidas. En Estados Unidos, la línea 988 atiende las 24 horas a quienes atraviesan una crisis.
El informe presentado a Figuera propone medidas concretas para reconstruir la atención sanitaria, pero sus autores fueron claros en algo: sin datos oficiales no hay política pública seria. Mientras los indicadores sigan engavetados, lo único que aumenta de forma verificable es la tasa. Y eso, dijo Muñoz Cabas, ya no se puede discutir: cada día, cinco venezolanos se quitan la vida. Puede seguir las novedades en nuestra sección de Venezuela y leer el debate sobre lo que cuesta vivir en el país. (Con información de El Nacional y VPItv)