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Zelenski y Witkoff se reúnen en Oslo para reactivar la negociación que ponga fin a la guerra en Ucrania

Zelenski y Witkoff en Oslo protagonizan este martes el nuevo intento presencial de reactivar la diplomacia para poner fin a la guerra en Ucrania.

Zelenski y Witkoff en Oslo protagonizan este martes el nuevo intento presencial de reactivar la diplomacia para poner fin a la guerra en Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aterrizó a mediodía en la capital noruega, poco después de que lo hiciera Steve Witkoff, el enviado del presidente Donald Trump que encabeza los intentos de mediación entre Moscú y Kiev, según informó el Gobierno de Noruega. Sobre la mesa hay una propuesta diplomática para cerrar un conflicto que comenzó en febrero de 2022 con la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladímir Putin.

Lo que se sabe hasta ahora

  • La cita de Oslo fue organizada por Noruega y Finlandia a petición del propio Zelenski, en lo que el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, definió como «un momento crítico para Ucrania».
  • Participan el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y Jared Kushner por videoconferencia —el yerno y mediador de Trump tiene gripe—, además de representantes del grupo E4 (Reino Unido, Francia, Alemania y Polonia), de la Unión Europea y de la OTAN.
  • Las conversaciones se centran en dos vías paralelas: el futuro de Ucrania y las condiciones para una paz duradera.
  • Tras Oslo, Witkoff planea viajar a Rusia para presentar a Putin las ideas trabajadas con ucranianos y europeos, y abordar también la liberación del ciudadano estadounidense Stephen Hubbard, detenido en Rusia desde 2022.
  • La reunión llega pocas horas después de una llamada «sustancial» entre Zelenski y el secretario de Estado, Marco Rubio, y en medio de las fricciones de los últimos días entre Washington y Kiev.

Zelenski y Witkoff en Oslo: una propuesta en dos vías

Un alto cargo estadounidense explicó que el objetivo es «seguir coordinando una propuesta integral que pueda servir de base para retomar las negociaciones con Rusia». La primera vía busca «establecer un futuro soberano, seguro y próspero para Ucrania», con garantías de seguridad creíbles, su integración europea y un marco económico de posguerra que atienda las necesidades financieras del país y genere crecimiento e inversión a largo plazo. La segunda persigue una propuesta exhaustiva para Rusia que ponga fin a la guerra, establezca «una nueva y duradera arquitectura de seguridad entre Rusia y Europa» y explore la cooperación económica tras el conflicto.

La cita de Zelenski y Witkoff en Oslo da continuidad a las conversaciones de Shell Bay, en Florida, donde en los últimos meses Zelenski se comprometió a examinar e impulsar propuestas hacia un acuerdo de paz integral y duradero. En los últimos días hubo trabajo a nivel técnico entre representantes estadounidenses, ucranianos y europeos para desarrollar esas propuestas, y el propio Witkoff y Kushner hablaron el domingo con Zelenski de los avances y los próximos pasos. «El objetivo de Trump es claro: poner fin a las muertes, concluir la guerra y establecer las condiciones para una paz duradera», resumió el funcionario, que admitió que las conversaciones «siguen siendo dinámicas» y que «aún queda mucho trabajo por realizar». La crónica completa de la jornada, con información de EFE, Reuters y AP, la recoge France 24.

Después de Oslo, la siguiente parada es Moscú

Tras la cita de Zelenski y Witkoff en Oslo, el enviado de Trump planea viajar a Rusia al terminar sus contactos en Oslo para reunirse con Putin y presentarle las ideas desarrolladas tras las consultas con Ucrania y los socios europeos. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la expectativa en su rueda de prensa telefónica diaria: «Esperamos que en breve se pueda organizar la reunión y los negociadores estadounidenses puedan informar a Putin sobre sus contactos con ucranianos y europeos». No sería el primer intento de llevar una propuesta directamente al Kremlin: ya contamos en esta casa que Putin propuso una reunión con Trump y Xi para negociar un pacto en Ucrania, una idea que entonces no prosperó.

Rubio admite demoras y Kallas cuestiona a los mediadores

La cita se celebra con la relación entre Washington y Kiev bajo tensión. Un día después de que Zelenski acusara al Departamento de Guerra de demorar la entrega de material militar, Rubio admitió este martes desde Bombay (India) que podría haber interceptores de misiles comprados por socios europeos para Ucrania pendientes de autorización estadounidense, aunque aseguró que «no ha habido ninguna directiva política deliberada para perjudicar a Ucrania». Rubio habló durante 45 minutos con Zelenski sobre estas acusaciones y reconoció que Trump está «frustrado y enfadado» ante los señalamientos de Kiev y el estancamiento de las negociaciones. Las quejas ucranianas van más allá de los misiles: como publicamos esta semana, Zelenski denuncia que las limitaciones de Starshield dejan a sus tropas sin conexión en pleno frente.

Desde Europa, la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, cuestionó este martes la imparcialidad de los mediadores estadounidenses, al asegurar que «llevan un año y medio intentando forzar la rendición de Ucrania», y agregó que «la razón por la que Ucrania no se ha rendido a los términos de Putin es porque Europa ha estado apoyándola». En la misma línea de presión, Trump defendió el lunes que sea «otra persona» y no él quien negocie en nombre de Ucrania, después de que la semana anterior reclamara «un nuevo presidente» para el país europeo: «Puede que haya llegado el momento para que Zelenski ponga a otra persona a negociar», concluyó.

La guerra no se detuvo mientras se negocia

Mientras Zelenski y Witkoff en Oslo buscan una salida negociada, el frente sigue cobrando vidas. La Policía regional de Kiev elevó a al menos siete los muertos y a más de 30 los heridos —entre ellos niños— por los ataques rusos con misiles y drones entre el lunes y el martes en la región de la capital: un dron impactó contra varios automóviles en la autopista hacia Odesa y mató al menos a tres personas, y hubo víctimas también en una fábrica del distrito de Obukhin y en Bucha. El operador Ukrenergo informó además de cortes de energía en 12 regiones tras los ataques contra infraestructuras eléctricas. Es el telón de fondo que Zelenski lleva a la mesa: sin apoyo militar sostenido de Europa y Estados Unidos, sostiene Kiev, cualquier negociación se hace desde la debilidad.

Por qué importa

Lo de Oslo no es una cumbre de paz ni hay un acuerdo esperando una firma. Es algo más modesto y, dadas las circunstancias, decisivo: comprobar si la propuesta que Washington, Kiev y los europeos han pulido a nivel técnico puede convertirse en base de una negociación seria con Rusia. Si Zelenski y Witkoff en Oslo cierran una posición común, el siguiente examen será en Moscú, cuando Witkoff siente frente a Putin un texto que Ucrania y Europa ya habrán bendecido. Y si la cita fracasa entre reproches —con Trump sugiriendo que Zelenski debería ceder la negociación a otra persona—, la guerra entrará en el invierno sin ninguna vía diplomática viva. (Con información de EFE, Europa Press, Reuters y AP)

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