Las limitaciones de Starshield se han convertido en el nuevo frente de fricción entre Kiev y Washington. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, denunció este lunes que los equipos del servicio satelital militar controlado por Estados Unidos dejan de funcionar cuando se alcanzan velocidades de entre 130 y 161 kilómetros por hora en distintos sectores del frente, una restricción que, según él, está frenando operaciones clave de sus tropas.
Lo que se sabe hasta ahora
Zelenski afirmó este lunes que los equipos de Starshield «dejan de funcionar» a velocidades de entre 130 y 161 km/h en varios sectores del frente.
La restricción ralentiza la logística en primera línea y limita el uso de drones de ataque intermedios y de los interceptores contra los drones a reacción rusos.
Ucrania depende de Starshield, la versión militarizada de Starlink, para que sus defensas aéreas intercepten los drones que Rusia lanza a diario.
El mandatario también denunció retrasos en suministros vitales de Estados Unidos y que 28 subestaciones energéticas fueron golpeadas en la última oleada de ataques rusos.
Donald Trump afirmó el viernes que no ordenó ninguna limitación al acceso de Ucrania al sistema; Elon Musk señaló que cualquier restricción la decide el Ejército de EE. UU. y, en última instancia, el presidente.
«Perdemos la conexión y perdemos el interceptor»
La queja de Zelenski es técnica, pero su consecuencia es directa sobre el campo de batalla. Kiev usa la conexión satelital para guiar los interceptores que derriban los drones propulsados por reactores que Rusia lanza contra la capital y otras ciudades, aparatos que vuelan a unos 400 kilómetros por hora. Cuando el enlace se corta por la velocidad, explicó el presidente, el sistema pierde al interceptor en pleno vuelo: «Perdemos la conexión con Starlink y perdemos el interceptor».
Según el mandatario, los cazas F-16 ucranianos están derribando alrededor del 60 % de esos drones a reacción, mientras llegan nuevas municiones para reforzar la defensa aérea de Kiev. Pero la ralentización de la transmisión también complica hacer llegar alimentos y suministros al frente, porque los vehículos y drones que se mueven rápido quedan fuera de cobertura justo cuando más la necesitan.
Las limitaciones de Starshield y la disputa con Washington
Zelenski ha llegado a acusar a Trump y a Musk de ordenar las restricciones sobre Starshield y sostiene que las limitaciones de velocidad parecen deliberadas. La respuesta de Washington ha sido la contraria: Trump aseguró el viernes que no ha ordenado ninguna limitación al acceso ucraniano y que tampoco cree que lo haya hecho Musk, mientras que el dueño de SpaceX afirmó el miércoles que cualquier límite de velocidad o de uso lo decide el Ejército estadounidense y, en última instancia, el presidente.
La controversia no llega sola. Este mismo lunes, Zelenski responsabilizó al Departamento de Guerra de Estados Unidos por «retrasos en ciertos tipos de suministros vitales», en medio de la escasez de interceptores Patriot y de demoras en la entrega de misiles antibalísticos que ya pagaron los países europeos que financian a Kiev. El choque se suma a la tensión por el reciente ataque masivo contra la capital, del que dimos cuenta en el bombardeo con 16 misiles balísticos sobre Kiev, y contrasta con la capacidad ofensiva que Ucrania mantiene, como mostró su ataque con 144 drones contra la terminal petrolera de San Petersburgo.
28 subestaciones golpeadas y la preparación para el invierno
En su balance de este lunes, el presidente ucraniano señaló además que 28 subestaciones y otras instalaciones energéticas críticas fueron alcanzadas en la última oleada de ataques de Rusia, con labores de reparación en marcha y el suministro eléctrico restableciéndose de forma gradual. Zelenski trató esa preparación para la temporada de invierno con su primer ministro, en un momento en el que cada golpe contra la red eléctrica se traduce en cortes para la población civil.
Por eso, cerró su mensaje con una petición que resume la urgencia de Kiev: volver a plantear la cuestión de la rapidez ante sus socios «en todos los niveles», porque cuando se trata de proteger vidas, insistió, la velocidad con la que funcionan los sistemas de defensa es fundamental. La respuesta de Estados Unidos, por ahora, ha sido rechazar las acusaciones sobre el flujo de inteligencia y pedir a Zelenski que se concentre en poner fin a la guerra.