Rusia lanzó esta madrugada 16 misiles balísticos sobre Kiev y su región en varias oleadas, en una de sus ofensivas aéreas más extensas de los últimos meses, y Ucrania no recibió ningún aviso previo de sus socios, según denunció el presidente Volodímir Zelenski. El ataque combinó los misiles balísticos con un enjambre de 269 drones contra distintos puntos del país, desde Járkov y Dnipró, en el este, hasta Odesa, en el sur, y Volinia y Rivne, en el oeste.
La Fuerza Aérea ucraniana informó del derribo de 4 misiles de crucero y de 243 de los 269 drones empleados por Rusia, pero reconoció que ninguno de los misiles balísticos pudo ser interceptado. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que los objetivos fueron empresas de la industria militar, almacenes de misiles de crucero y drones y centros de datos en Kiev y sus alrededores, en respuesta al ataque ucraniano del domingo contra San Petersburgo.
El saldo humano y material creció con el paso de las horas: las autoridades reportaron una mujer muerta en Kiev y otras dos personas fallecidas en la ciudad industrial de Krivói Rog, además de más de diez instalaciones energéticas dañadas y más de 550.000 hogares sin electricidad. En la capital, los impactos dañaron una tienda de dulces, un centro comercial y un edificio de oficinas, según las imágenes difundidas por los servicios de emergencia.
Misiles balísticos sobre Kiev: la tercera vez en una semana sin aviso
El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yuri Ignat, explicó que, al igual que en las dos ocasiones anteriores de esta misma semana, Kiev no recibió el aviso habitual antes de la primera oleada de misiles balísticos lanzada anoche, aunque sí fue notificado antes de la segunda ronda, disparada ya en la madrugada. Es la tercera vez en el plazo de una semana que ocurre, y los expertos ucranianos analizan lo sucedido junto a sus socios.
«Se produjo un nuevo ataque de misiles balísticos rusos en varias tandas durante la noche y, de nuevo, no hubo ningún aviso previo de nuestros socios», escribió Zelenski, que vinculó los episodios con las advertencias de Washington sobre una posible suspensión del suministro de datos de inteligencia si Kiev no detiene sus ataques contra refinerías rusas. A lo largo de casi cinco años de guerra, Ucrania ha dependido de la información estadounidense para detectar los lanzamientos balísticos y avisar a la población a tiempo, un tema que ya había tensado la relación entre ambos gobiernos, como cuando Zelenski advirtió que sería un «error histórico» que Estados Unidos apoye a Rusia.
Rubio niega una pausa y Trump vuelve a cargar contra Zelenski
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, negó este lunes que se haya producido una interrupción en el intercambio de información de inteligencia con Ucrania. «No ha habido ninguna pausa», declaró a periodistas durante una visita a Samarcanda, en Uzbekistán, aunque estimó que Zelenski debe centrarse en poner fin a la guerra. El presidente Donald Trump, que dice haber logrado «grandes avances» en las negociaciones de paz, volvió a arremeter el domingo contra el mandatario ucraniano en su plataforma Truth Social, en un momento en el que la aprobación de Trump marca su nivel más bajo a dos semanas de las elecciones de medio mandato.
Zelenski respondió que Ucrania nunca ha querido esta guerra y ha dado la bienvenida a cada intento de sus socios por ponerle un final digno. Mientras tanto, Kiev encadena casi un mes de ataques aéreos diarios y su defensa sigue siendo vulnerable frente a los misiles balísticos por el déficit de interceptores antibalísticos, cuyo suministro —ya pagado por los países europeos que financian a Kiev— sigue retrasado, según el propio presidente ucraniano.