Witkoff se reúne con Putin este miércoles en San Petersburgo, en la escala rusa de una ronda diplomática que busca destrabar la negociación para poner fin a la guerra en Ucrania. El enviado especial de la administración de Donald Trump aterrizó en el aeropuerto de Pulkovo, donde fue recibido por Kirill Dmitriev, asesor del Kremlin para la cooperación económica internacional, según reportaron las agencias de noticias rusas.
Witkoff se reúne con Putin tras la escala de Oslo
La llegada a Rusia se produce un día después de la reunión que Witkoff mantuvo en Noruega con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la que también participó por videollamada el también enviado Jared Kushner. Al cierre de esa charla, Zelenski celebró el restablecimiento del intercambio de inteligencia con Washington y reclamó un lugar para Ucrania en cualquier negociación sobre su país, un episodio que La Noticia de Hoy ya contó en su nota sobre la reunión de Zelenski y Witkoff en Oslo.
Desde la India, donde se encuentra de visita, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó este miércoles esas conversaciones como «positivas». «Nada inesperado, sin sorpresas», dijo Rubio, que añadió que, armado con esas ideas, Witkoff podrá compartirlas con la parte rusa en San Petersburgo para ver si es posible avanzar. Un funcionario estadounidense citado por la AFP describió las discusiones como «muy productivas y constructivas» y aseguró que existe «una fuerte alineación entre Estados Unidos, Ucrania y Europa respecto a los próximos pasos».
Lo que se sabe hasta ahora
Witkoff fue recibido en el aeropuerto de Pulkovo por Kirill Dmitriev, asesor económico del Kremlin.
La reunión con Vladimir Putin está prevista para este mismo miércoles en San Petersburgo.
En Oslo, Zelenski celebró el restablecimiento del intercambio de inteligencia con Washington.
Marco Rubio calificó las conversaciones de «positivas» desde su visita a la India.
Una negociación bajo tensión entre Washington y Kiev
Los contactos llegan tras una semana de fuertes tensiones entre Ucrania y Estados Unidos. Las relaciones bilaterales se deterioraron desde que Trump alcanzó un acuerdo con Putin para el suministro de grandes cantidades de diésel ruso al mercado estadounidense, una medida pensada para aliviar el precio del combustible, que se disparó como consecuencia de la guerra que Estados Unidos e Israel iniciaron contra Irán el 28 de febrero.
Trump también criticó a Zelenski por los ataques ucranianos contra refinerías en territorio ruso, al considerar que encarecen el combustible, y el martes volvió a presionarlo desde la Casa Blanca: «Zelenski debe tener la voluntad de poner fin a esta guerra y, si no es así, las cosas se pondrán muy mal», advirtió. Kiev, por su parte, acusa a Washington de retrasar deliberadamente la entrega de misiles interceptores Patriot y de tolerar la reducción de velocidad de los servicios satelitales de SpaceX, señalamientos que las autoridades estadounidenses rechazan. Rubio aseguró desde Bombay que el presidente Trump «no tenía nada que ver» con las decisiones de Starlink y su propietario, Elon Musk.
Mientras la diplomacia se mueve entre Oslo y San Petersburgo, los combates continúan en el frente sin avances significativos de ninguna de las partes. El desenlace de la cita de este miércoles con Putin marcará si la ronda logra abrir una vía real de negociación o si la presión sobre Kiev seguirá creciendo. La diplomacia estadounidense en la región ha sido intensa en los últimos días, como mostró también la gira de Marco Rubio por Asia Central y del Sur.