Este domingo, un nuevo grupo de 175 migrantes venezolanos deportados por Estados Unidos llegó al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, en Caracas. Este vuelo forma parte del Plan «Vuelta a la Patria», que ha permitido el regreso de más de 1.454 connacionales a Venezuela en 2025, según el vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello. Entre los repatriados, hay 16 mujeres y 159 hombres, y solo una persona está siendo buscada por las autoridades venezolanas por pertenecer a una banda criminal del estado Trujillo.
El Plan «Vuelta a la Patria» es un esfuerzo humanitario iniciado en 2018 para repatriar a venezolanos que han migrado a otros países. En este año, el programa ha cobrado especial relevancia tras la reanudación de los vuelos de deportación desde Estados Unidos. Aunque el gobierno estadounidense ha endurecido su política migratoria, acusando a muchos venezolanos de pertenecer a la banda Tren de Aragua, Cabello ha insistido en que esta acusación es una «gran mentira» utilizada para estigmatizar a los migrantes venezolanos.
La llegada de este nuevo grupo de repatriados se produce en un contexto de tensiones políticas y económicas entre Venezuela y Estados Unidos. A pesar de que Washington ha impuesto restricciones a multinacionales como Repsol para operar en Venezuela, Cabello aseguró que esto no afectará los acuerdos de deportación. «Nos comprometimos a traer a nuestros migrantes, es un compromiso del Presidente, y no nos importan las amenazas», destacó.
El gobierno venezolano ha recibido a los migrantes como héroes, destacando que han sido perseguidos y estigmatizados en Estados Unidos. Sin embargo, las deportaciones han generado preocupación entre las familias que se quedan en el extranjero. Cabello ha criticado a Estados Unidos por dividir a las familias y ha reiterado la exigencia de libertad para los venezolanos detenidos en El Salvador bajo acusaciones similares.
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La comunidad internacional sigue atenta a la situación de los migrantes venezolanos, quienes enfrentan desafíos significativos tanto en su país de origen como en el extranjero. A medida que continúan las deportaciones, el gobierno venezolano busca fortalecer su programa de repatriación para ofrecer apoyo a los connacionales que regresan.


