Venezuela negocia una financiación por 17.000 millones de dólares con organismos multilaterales.
Venezuela negocia una financiación por 17.000 millones de dólares con organismos multilaterales para apoyar a los sectores público y privado durante los próximos cinco años, según informó este martes la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, durante la clausura del Congreso Anual de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) 2026, en Caracas.
«Estamos sentados con las multilaterales diciendo qué sector del área productiva debe recibir financiamiento; nosotros no queremos dar financiamiento a experiencias de consumo, queremos dar financiamiento a las iniciativas de producción», señaló la mandataria ante los empresarios reunidos en el congreso, titulado «Construyendo Oportunidades». Rodríguez aseguró que el proceso está «bastante avanzado», aunque no precisó los detalles del crédito ni las entidades que lo otorgarían.
Venezuela negocia financiación para acelerar la producción
La presidenta encargada insistió en que es importante que la financiación llegue también a los privados para acelerar los procesos productivos del país. «Porque nosotros tenemos que mirar hacia el futuro y cuando miramos hacia el futuro, nosotros vamos a requerir mucha oferta», añadió. En el mismo acto propuso a los industriales un plan para elevar en cuatro semanas la capacidad productiva instalada, hoy en torno al 52 %, hasta el 100 %, y garantizó que los sectores económicos contarán con el apoyo y el acompañamiento del Gobierno.
El anuncio se produce semanas después de que, el pasado 2 de octubre, una delegación de BID Invest, el brazo de inversión en el sector privado del grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), visitara Venezuela para evaluar planes de financiación para los sectores público y privado. Su gerente general, James Peter Scriven, explicó entonces que el objetivo era compartir las capacidades de la institución y escuchar a los empresarios venezolanos para entender sus necesidades, en una reapertura de relaciones que Caracas y el BID retomaron el 24 de junio con el nombramiento de Calixto Ortega como gobernador por Venezuela ante la entidad.
El anuncio llegó en una jornada en la que la mandataria también presentó los indicadores con los que su Gobierno defiende la recuperación económica: afirmó que la inflación de octubre, del 6,2 %, fue la más baja en 24 meses, que el consumo creció un 23 % en el último año y que el producto interno bruto aumentó un 6,6 % en el tercer trimestre. Frente a los industriales, Rodríguez propuso además trabajar para llevar el sello «Hecho en Venezuela» a los anaqueles nacionales e internacionales y defendió la sustitución de importaciones como eje de la política productiva.
Del lado empresarial, el presidente de Conindustria, Luigi Pisella, junto al comité ejecutivo del gremio, directivos de Fedecámaras y representantes del cuerpo diplomático, coincidió en la necesidad de articular políticas que resguarden la producción local en igualdad de condiciones frente a las importaciones. Ese respaldo es clave para el plan oficial: sin empresas capaces de absorber el crédito y convertirlo en oferta, la financiación negociada con las multilaterales no se traduciría en los bienes que la propia presidenta encargada dice que el país va a requerir.
Venezuela negocia financiación: la deuda con el BID marca el camino
El camino hacia ese crédito tiene un obstáculo conocido: Venezuela mantiene una deuda acumulada de unos 2.500 millones de dólares con el BID, un monto que debería comenzar a ser reembolsado o reestructurado antes de que Caracas pueda acceder a nuevas líneas de financiación. La negociación se suma a otros movimientos recientes de acercamiento financiero, como la conversación entre el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, y Oliver Blanco sobre el regreso de Venezuela a los organismos financieros.
Mientras Venezuela negocia financiación con las multilaterales, la mandataria también puso cifras al petróleo. En la misma intervención, Rodríguez afirmó que la producción petrolera venezolana creció un 8,5 % en el último año y que ya se han suscrito 80 acuerdos en materia de hidrocarburos tras la reforma de la ley del sector aprobada en enero, que incentiva la inversión extranjera. La jornada legislativa y económica de este martes en Caracas también dejó la aprobación en primera discusión de la reforma de la Ley contra el Odio en la Asamblea Nacional.
Por ahora, Venezuela negocia financiación sin haber revelado el calendario de desembolsos ni las condiciones del crédito. El desenlace dependerá de que las conversaciones con los organismos multilaterales se cierren y de que Caracas y el BID resuelvan antes el capítulo de la deuda pendiente.