Trump entra en la lista de depredadores de la prensa de RSF por «reducir el periodismo a propaganda»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entró oficialmente este lunes en la lista anual de depredadores de la prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF), que lo señala por «reducir el periodismo a propaganda política» durante su segundo mandato.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entró oficialmente este lunes en la lista anual de depredadores de la prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras (RSF), que lo señala por «reducir el periodismo a propaganda política» durante su segundo mandato. Es la primera vez que el republicano figura en el escalafón, «tras quedarse a las puertas el año pasado», destacó la organización.
Según el informe publicado este 2 de noviembre, los ataques de Trump contra la prensa «superan cada vez más el marco de la retórica y de las políticas públicas para traducirse en restricciones físicas impuestas a los periodistas». RSF lo describe como un «depredador de la libertad de prensa» que «está vulnerando las garantías constitucionales y amenazando el acceso de los ciudadanos a noticias fiables e independientes», mediante «una avalancha de ataques verbales, intimidación legal y represalias administrativas contra medios de comunicación considerados hostiles».
Depredadores de la prensa: Trump, junto a Putin y Ortega
En la categoría de depredadores políticos, Trump comparte grupo con el presidente ruso, Vladimir Putin; el nicaragüense Daniel Ortega —junto a su esposa, Rosario Murillo—, y el bielorruso Alexander Lukashenko, todos señalados por RSF de «utilizar la maquinaria del Estado para silenciar a los medios». El escalafón se basa en el Índice Mundial de Libertad de Prensa de la propia organización, que mide cada año la calidad del derecho a la información por países.
Entre los antecedentes que llevaron a Trump a la lista, RSF cita «las restricciones al acceso de los periodistas a la Casa Blanca y al Pentágono». En el caso más reciente, el mandatario anunció el 18 de septiembre que prohibiría la entrada a la Casa Blanca de periodistas de las cadenas CNN y MS NOW y del medio Politico, tras señalarlos de difundir noticias falsas.
Los medios llevaron su exclusión a los tribunales, donde el juez federal Timothy Kelly les dio la razón y permitió el reingreso de los comunicadores sancionados. A mediados de octubre, el propio juez reafirmó el derecho de los reporteros a realizar la cobertura en la sede presidencial. La corresponsal de CNN Betsy Klein llegó a informar desde la acera frente a la Casa Blanca tras el veto.
Demandas, Voz de América y la presión de la FCC
RSF también acusa a Trump de «acciones legales abusivas» y de «ejercer presión política» contra medios críticos, después de que demandara a las cadenas ABC News y CBS. Otra querella, contra The Wall Street Journal, por la publicación de una supuesta carta de cumpleaños enviada por Trump al delincuente sexual Jeffrey Epstein, fue condenada por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) como una «estrategia para intimidar a la prensa independiente y desalentar la cobertura crítica».
La organización responsabiliza además al republicano de «desmantelar los medios públicos», con el caso de la cadena Voz de América, que cerró al inicio de su segunda Administración. Y señala el papel de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC): su presidente, Brendan Carr, elegido por Trump en 2025 para dirigir el regulador, también entró en la lista de depredadores. Bajo su mandato, la FCC «ha amenazado con revocar las licencias de transmisión de las cadenas de televisión críticas con el presidente y ha utilizado los procedimientos regulatorios como arma para influir en sus decisiones editoriales», denunció RSF, que además cuestiona que el ente derogara el límite nacional que impedía que un solo grupo televisivo llegara a más del 39 % de los hogares del país.