El traslado de 91 presos a diferentes cárceles del país fue anunciado este martes por el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, como parte de su ofensiva para recuperar el control de los centros penitenciarios y cortar de raíz las redes criminales que, según el Gobierno, siguen operando desde adentro. «Se acabaron los privilegios y la guachafita en las cárceles de Colombia», escribió el mandatario en su cuenta de X al dar a conocer la medida ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec).
Así se repartió el traslado de 91 presos por el país
De acuerdo con la información oficial, de los 91 internos movilizados, 41 se encontraban recluidos en la cárcel de Montería y 46 en la de Sincelejo, los dos grupos más grandes de la operación. Los cuatro restantes salieron de Cartagena (dos) y Barranquilla (dos), y todos fueron redistribuidos en diferentes establecimientos del territorio nacional. El presidente sostuvo que impartió instrucciones claras para endurecer las acciones contra las actividades ilegales coordinadas desde prisión: «Las cárceles no pueden seguir siendo centros de operaciones desde donde los criminales se burlan de la justicia y continúan delinquiendo», afirmó.
Requisa en Girón: lo que halló el Inpec con apoyo del Gaula
El anuncio llegó acompañado de otro operativo reciente en el establecimiento penitenciario de Girón, donde funcionarios del Inpec, con apoyo del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) de la Policía Nacional, incautaron elementos prohibidos en poder de los internos. Entre lo hallado figuran una tarjeta SIM, una batería, un cable de datos y 5,58 gramos de una sustancia vegetal que quedó en manos de las autoridades para su verificación. Para el Gobierno, hallazgos como este demuestran por qué hacen falta controles permanentes que impidan a los reclusos comunicarse ilegalmente con estructuras criminales en el exterior.




