Los trabajadores textiles de Bangladés regresaron masivamente este jueves a sus fábricas.
Los trabajadores textiles de Bangladés regresaron masivamente este jueves a sus fábricas, un día después del anuncio de un acuerdo preliminar sobre el aumento del salario mínimo que llevaban días reclamando en las calles de Daca y de los principales suburbios industriales del país.
El responsable policial Gazi Jasim Uddin confirmó a la AFP que el número de manifestantes bajó considerablemente durante la mañana. «En el distrito de Narayanganj, más del 95 % de las fábricas reanudaron sus actividades con normalidad», detalló, aunque todavía se registraban manifestaciones en los distritos de Gazipur y Ashulia, dos de los grandes polos de la confección.
Los trabajadores textiles vuelven tras días de protestas
Desde el sábado, miles de trabajadores de este sector, vital para la economía bangladesí, salieron a diario a las calles para exigir un aumento de sus salarios, en un contexto de fuerte inflación y de alza mundial de los precios de la energía que ha golpeado con especial dureza a los hogares más humildes del país asiático.
En los últimos días se registraron violentos enfrentamientos entre huelguistas y policías en varios puntos de Daca, con guardias fronterizos desplegados frente a las fábricas de Gazipur para vigilar las protestas, mientras las trabajadoras pasaban camino a sus turnos en medio de un fuerte dispositivo de seguridad.
Un sector del que depende la economía del país
Bangladés es el segundo exportador mundial de prendas de vestir, solo por detrás de China. Su industria de la confección emplea a unos 4 millones de trabajadores en unas 4.000 fábricas textiles y aporta más del 80 % de los ingresos en divisas extranjeras del país, por lo que cada día de paro se traduce en pérdidas millonarias y en retrasos para las grandes cadenas internacionales.
Las fábricas bangladesíes producen camisetas, jeans y suéteres para las grandes cadenas comerciales de Europa y Estados Unidos. Esa dependencia explica la rapidez con la que el Gobierno movió ficha: un comité de representantes de los trabajadores y de la industria, designado por el propio Ejecutivo, fue el encargado de negociar la salida al conflicto.
Qué piden los trabajadores textiles de Bangladés
Los trabajadores exigen un aumento del 140 % de su salario mínimo mensual, que pasaría de un promedio actual de 12.500 takas (unos 98 dólares) a 33.000 takas (unos 240 dólares), para compensar el incremento del costo de vida. La cifra actual es una de las más bajas del sector en todo el mundo y lleva años en el centro de las denuncias de sindicatos y organizaciones de derechos laborales.
El acuerdo preliminar anunciado el miércoles no cierra todavía la cifra final: el monto del nuevo salario mínimo se fijará en diciembre y entrará en vigor el mes siguiente. Hasta entonces, la vuelta a las fábricas es también una tregua a prueba: si el aumento final queda lejos de lo reclamado, los sindicatos ya advierten que las protestas podrían reactivarse, un escenario de tensión laboral que recuerda a otras convocatorias recientes como la huelga general en Francia.
Lo que se sabe hasta ahora
- Los trabajadores textiles de Bangladés regresaron este jueves a las fábricas tras el acuerdo preliminar sobre el salario mínimo anunciado el miércoles.
- Más del 95 % de las fábricas del distrito de Narayanganj reanudaron su actividad con normalidad, según la Policía, aunque persistían protestas en Gazipur y Ashulia.
- El sector emplea a 4 millones de personas en unas 4.000 fábricas y aporta más del 80 % de las divisas del país, segundo exportador mundial de ropa.
- Los trabajadores piden subir el salario mínimo un 140 %, de 12.500 takas (98 dólares) a 33.000 takas (240 dólares) al mes.
- El monto definitivo del nuevo salario mínimo se fijará en diciembre y entrará en vigor el mes siguiente.
La calma de este jueves devuelve la normalidad a los suburbios industriales de Daca, pero la negociación de fondo sigue abierta: el futuro de millones de trabajadores textiles dependerá de la cifra que se apruebe en diciembre. (Con información de AFP)