Estados Unidos

El Pentágono rechaza investigar las restricciones de Starshield en Ucrania y remite a los senadores a la Fuerza Aérea

El caso de Starshield en Ucrania sumó este miércoles un nuevo capítulo en Washington.

El caso de Starshield en Ucrania sumó este miércoles un nuevo capítulo en Washington: el inspector general del Pentágono rechazó la petición bipartidista de nueve senadores para investigar las restricciones de velocidad aplicadas en las últimas semanas al sistema satelital militar de SpaceX, del que dependen las comunicaciones de las fuerzas ucranianas en plena guerra con Rusia. En una carta fechada el martes, el inspector general, Platte Moring, respondió que las preguntas de los legisladores deben dirigirse a la Fuerza Aérea y a la Fuerza Espacial de Estados Unidos.

Starshield en Ucrania: la carta que cierra la puerta a la pesquisa

«Están mejor capacitados para abordar los asuntos planteados en su carta y para coordinar las respuestas del Departamento a sus preguntas», escribió Moring en la misiva, de la que informó inicialmente la agencia Associated Press y cuyo contenido obtuvo CNN. La portavoz de la oficina del inspector general, Mollie Halpern, precisó que la dependencia «consideró cuidadosamente la solicitud del Congreso y determinó que los asuntos planteados debían ser abordados por el Departamento», aunque dejó una rendija abierta: «Si surgiera nueva información, podríamos reconsiderarlo».

Nueve senadores pidieron una investigación inmediata

A principios de este mes, nueve senadores de ambos partidos, encabezados por el republicano Thom Tillis y la demócrata Jeanne Shaheen, pidieron por escrito una investigación inmediata sobre las interrupciones registradas en Starshield y en el servicio comercial Starlink en Ucrania. Kyiv se vio sorprendida por unas restricciones de velocidad que, según sus autoridades, se aplicaron sin previo aviso y perjudicaron gravemente sus defensas: funcionarios ucranianos explicaron que el límite afectaba a los equipos conectados que se desplazan a más de 160 kilómetros por hora, incluidos los drones interceptores que persiguen a los aparatos rusos.

Shaheen, la demócrata de mayor rango en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, reaccionó el miércoles con dureza. «Resulta preocupante que el inspector general aparentemente haya decidido no investigar las interrupciones en las comunicaciones por satélite de las que Ucrania depende para proteger a sus civiles», declaró la senadora por New Hampshire. «La administración Trump y SpaceX han ofrecido versiones contradictorias sobre las causas de esas interrupciones, que debilitaron las defensas de Ucrania y pusieron en riesgo innecesariamente al personal estadounidense en el país. Es imprescindible una investigación y un análisis independientes para determinar responsabilidades y evitar que esto vuelva a ocurrir», añadió.

Musk, Trump y las versiones cruzadas

Los problemas con Starshield salieron a la luz después de que la administración Trump amenazara con retener información de inteligencia a Kyiv sobre sus ataques a refinerías rusas y de que el presidente Donald Trump alcanzara un acuerdo para comprar diésel ruso y suavizar las sanciones contra Moscú. Las velocidades normales del servicio no se restablecieron por completo hasta el sábado pasado, y aún no está claro quién ordenó las ralentizaciones: Trump aseguró no ser responsable, mientras otros en Washington señalaron a Elon Musk, su aliado y director ejecutivo de SpaceX —la misma Casa Blanca que, en paralelo, anuncia que muy pronto se organizará una reunión entre Putin y Zelenski—.

El domingo, Musk pareció confirmar que SpaceX redujo la velocidad de Starlink, pero sostuvo que Starshield es un sistema independiente. En una publicación en X, acusó a las fuerzas ucranianas de violar los términos de servicio de Starlink al usarlo «para ataques ofensivos con drones con el fin de matar personas» y afirmó que «esa laguna legal se cerró la semana pasada». «Starshield, un sistema diferente, está controlado por el Gobierno de Estados Unidos. Lo que decidan hacer es asunto suyo», agregó. La respuesta llegó desde Kyiv: Serhiy Sternenko, asesor del presidente Volodymyr Zelensky, refutó a Musk y aseguró que, por las propias restricciones de velocidad y la indisponibilidad del servicio sobre territorio ruso, Ucrania es «físicamente incapaz de utilizar el servicio comercial Starlink» para ataques de medio y largo alcance contra Rusia.

El episodio mantiene la presión sobre el Departamento de Defensa, cuyo secretario, Pete Hegseth, ha pedido a Japón, Australia y Corea del Sur una mayor inversión en defensa, mientras en el Senado crece la incomodidad por la dependencia de Ucrania de una red privada en medio de la guerra. Por ahora, la única investigación que los nueve senadores reclamaban como «inmediata e independiente» tendrá que esperar a que la Fuerza Aérea y la Fuerza Espacial decidan responder lo que el inspector general no quiso examinar.

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