La organización no gubernamental Voces de la Memoria generó conmoción en el Senado de Estados Unidos al presentar la experiencia virtual «Realidad Helicoide» en la Sala de Audiencias del Comité de Relaciones Exteriores.
La actividad impactó a los representantes demócratas y republicanos presentes, quienes se vieron directamente afectados por la dramática simulación.
Según lo informado por la ONG, tras la presentación se emitió un comunicado conjunto de senadores de ambos partidos exigiendo el cierre de los centros de tortura y la liberación inmediata de los presos políticos venezolanos.
Este llamado a la acción surge después de que los asistentes, que incluyeron personal de oficinas demócratas y republicanas, experimentaran durante cinco minutos la angustiante realidad del «Centro de Tortura más grande de América Latina».
La organización señaló que muchos presentes expresaron sorpresa y horror al experimentar en primera persona lo que significa estar sometido a las prácticas de este centro.
Esto, a pesar de haber escuchado relatos previos de víctimas venezolanas. En consecuencia, la urgencia de denunciar la persecución y tortura como herramientas institucionalizadas en Venezuela resonó entre los participantes.
Testimonios virtuales que revelan una cruda verdad
La presentación, liderada por Víctor Navarro y basada en los testimonios de 30 ex presos políticos, utiliza tecnología de realidad virtual para sumergir a los espectadores en un recorrido inmersivo por las instalaciones de El Helicoide.
Los sonidos reales de las victimas añaden una capa de realismo perturbador a la experiencia, fortaleciendo el impacto emocional de la misma.
En su denuncia, Voces de la Memoria también resaltó las recientes detenciones arbitrarias de cuatro individuos considerados opositores: Jean Carlos Vivas, Jean Iriarte, Luis López y Gabriel González.
Estos arrestos ocurrieron justo antes del evento, reforzando, según la organización, la brutal realidad expuesta en la experiencia virtual presentada en el Senado.
El llamado bipartidista a favor de la justicia y los derechos humanos en Venezuela destaca la importancia de visibilizar y combatir las violaciones sistemáticas perpetradas en ese país.
La experiencia virtual «Realidad Helicoide» ha logrado abrir los ojos de muchos sobre la tragedia que sufren los presos políticos y las víctimas de tortura en la nación sudamericana.
Según los testimonios de los 30 ex presos políticos entrevistados para la presentación «Realidad Helicoide», la experiencia de tortura en El Helicoide se caracterizaba por una profunda «deshumanización».
Muchos de los ex presos coincidían en que «te hacen sentir como una cucaracha». Víctor Navarro, el desarrollador de la experiencia virtual, explicó que esta sensación de ser tratado como un insecto refleja la «deshumanización que hay en la tortura».
En un momento de la simulación, el usuario virtual se ve rodeado de cucarachas y se encoge poco a poco hasta quedar a su nivel, buscando transmitir esa sensación de deshumanización y pérdida de dignidad que experimentaban los presos.
Los testimonios recogidos destacan cómo los métodos de tortura, como las descargas eléctricas y la asfixia con bolsas plásticas, tenían como objetivo hacer que los presos se sintieran «como una cucaracha», despojados de su humanidad.
Esta «deshumanización» es un elemento clave de la experiencia que «Realidad Helicoide» buscaba transmitir a los asistentes del Senado estadounidense.
La presentación de la experiencia virtual «Realidad Helicoide» en el Senado de Estados Unidos ha tenido un importante impacto en la percepción internacional de la situación en Venezuela.
¿Qué sucede en El Helicoide?

Human Rights Watch ha documentado casos de tortura y malos tratos a presos políticos en este lugar.
Los testimonios de los sobrevivientes incluyen relatos de golpizas, descargas eléctricas, amenazas de muerte y violación. Los detenidos también han denunciado la falta de atención médica adecuada y la negación de visitas de sus familiares.
Hoy en día, el Helicoide es sede del SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional), donde se encuentran detenidos políticos y criminales.
Además, está la presencia de grupos armados que controlan a los detenidos y perpetran actos de violencia contra ellos.
Estas prácticas han sido condenadas por organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional, que han instado al gobierno venezolano a tomar medidas para poner fin a estas violaciones.
A pesar de las denuncias y la presión internacional, los abusos en este lugar continúan, dejando a los detenidos en un estado de vulnerabilidad extrema y sin acceso a la justicia.
La historia de torturas en este centro de detención es un triste recordatorio de la brutalidad y la impunidad que prevalecen en el sistema carcelario venezolano.
Este edificio, que alguna vez fue un símbolo de esperanza, ahora es testigo de un espiral de desesperación y abuso.


