Putin advierte a Stubb y Støre sobre la paz en Ucrania en la primera conversación directa entre el Kremlin y dos líderes europeos en meses: el presidente de Rusia mantuvo este martes una llamada telefónica con el presidente de Finlandia, Alexander Stubb, y el primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, y les trasladó que solo habrá paz si se respetan los intereses de Rusia. El contacto, confirmado por Helsinki, Oslo y Moscú, reabre un canal directo con Europa en plena cuenta atrás hacia las reuniones previstas en Emiratos Árabes Unidos entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
La llamada partió de los propios líderes nórdicos, que se encontraban en Helsinki y actuaron en consulta previa con Ucrania, según el comunicado conjunto difundido por la Presidencia finlandesa y el Gobierno noruego. Stubb y Støre subrayaron que no hablaban en nombre de Europa en su totalidad, sino como dirigentes de dos países que comparten frontera con Rusia y que se cuentan entre los defensores más firmes de Kiev desde el inicio de la invasión en febrero de 2022.
Putin advierte a Stubb y Støre sobre la paz en Ucrania y los nórdicos piden desescalada
«Fue una conversación directa y sustancial. Somos países vecinos de Rusia. El resultado de esta guerra tendrá un impacto directo para nuestra seguridad y la de Europa. Eso exige conversaciones para acabar con la guerra», señaló Stubb en el comunicado. Støre, por su parte, recordó que la guerra ha tenido «enormes costes humanos y materiales» y que «el sufrimiento y la destrucción impactará a varias generaciones», antes de insistir en que ambos subrayaron ante Putin «la importancia de una desescalada».
El objetivo declarado del contacto fue transmitir a Putin mensajes directos sobre las futuras negociaciones y abordar las próximas reuniones en Emiratos Árabes Unidos, en formato trilateral y entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos. La llamada da continuidad a la cumbre celebrada la semana pasada en Oslo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y al posterior desplazamiento a San Petersburgo del enviado de Estados Unidos, Steve Witkoff, para tratar el proceso con Moscú. El frente bélico, sin embargo, no se detiene: esta misma madrugada un ataque ruso contra Kiev alcanzó una universidad y dejó un muerto y diez heridos.
La condición de Moscú y el canal que sigue abierto
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó que la conversación tuvo lugar a primera hora del día y se limitó a anunciar que preparaban un comunicado, según recogió la agencia rusa TASS. En su lectura del contacto, Rusia reiteró su disposición a una salida diplomática siempre que se aborden las causas que esgrime del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN hacia sus fronteras y la situación de la población rusoparlante, una posición que Kiev y sus aliados rechazan como condición para negociar. Esa exigencia convive con gestos puntuales sobre el terreno, como la tregua localizada en Oleshky que entró en vigor con mediación estadounidense.
Finlandia y Noruega defendieron que ambos países «siempre han promovido la paz y la seguridad en la región» y que comparten «un interés compartido en la estabilidad y la predictibilidad en el mar Báltico y el Alto Norte de Europa». La conversación de este martes no produjo anuncios de acuerdos, pero sí deja un hecho nuevo: dos capitales europeas han vuelto a hablar directamente con Putin, con el conocimiento de Kiev, mientras se preparan las citas de Abu Dabi que deben medir si la vía diplomática tiene recorrido real o si la condición de Moscú sigue bloqueando cualquier paz negociada.