La tregua en Oleshky ya es un hecho. El alto el fuego localizado entre Rusia y Ucrania en esa ciudad ocupada del sur ucraniano entró en vigor a las 3:00 de la madrugada de este martes, hora de Kyiv, según confirmaron funcionarios de ambos bandos, en una pausa de los combates lograda con la mediación de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump.
Dmytro Lubinets, comisionado del Parlamento ucraniano para los Derechos Humanos, anunció en una publicación en X que el cese de las hostilidades comenzó a la hora prevista como parte de una misión humanitaria. Casi al mismo tiempo, el Ministerio de Defensa de Rusia informó en Telegram que sus fuerzas habían detenido los bombardeos en dirección a Oleshky, de acuerdo con la agencia Reuters.
La tregua en Oleshky busca evacuar a los ancianos y llevar ayuda urgente
El objetivo declarado de la pausa es abrir una ventana para evacuar a las personas mayores y hacer llegar ayuda humanitaria urgente a una ciudad situada sobre la línea del frente, en la región de Jersón, que permanece ocupada por Rusia desde los primeros días de la invasión de 2022. Las autoridades ucranianas calculan que todavía permanecen en Oleshky unas 1.700 personas, en su mayoría ancianos, que viven con suministro eléctrico limitado, entre carreteras minadas y bajo ataques militares regulares.
Según lo anunciado por la primera dama el viernes, líderes civiles —no militares— de ambos países visitarán juntos a los residentes en sus hogares para determinar qué asistencia necesita cada familia. Quienes deseen evacuar recibirán apoyo coordinado y transporte hasta el destino que prefieran: Melania Trump anticipó que algunos querrán ir a Rusia y otros, a Ucrania. Por ahora no está claro cuánto tiempo durará el alto el fuego.
Una mediación personal de la primera dama
Melania Trump comunicó el viernes que había trabajado directamente con los líderes ucranianos y rusos para lograr este alto el fuego localizado, actuando como intermediaria exclusiva entre las partes. Lubinets precisó que la misión se lleva a cabo con su mediación y coordinación, en cooperación con Yana Lantratova, comisionada de Rusia para los Derechos Humanos.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, declaró el sábado que Kyiv llevaba algún tiempo trabajando en la negociación de este acuerdo, mientras el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, reconoció la «importante contribución» de la primera dama. El presidente Donald Trump también elogió el viernes los esfuerzos de su esposa y subrayó que su prioridad sigue siendo ayudar a los niños afectados por la guerra.
La crisis de Oleshky ya había llegado antes a la diplomacia internacional: según el Vaticano, el papa León XIV abordó la situación humanitaria de la ciudad en una llamada telefónica con Vladimir Putin el pasado 16 de octubre, y la oficina de la primera dama explicó que el caso llegó a su conocimiento durante una conversación privada en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, en septiembre. El desarrollo de esta guerra también se ha seguido en coberturas recientes como el ataque de drones ucranianos en Rusia que dejó muertos y heridos en Vorónezh y Bélgorod y en la agenda del pontífice, que incluye el viaje del papa León XIV a Uruguay, Argentina y Perú.
La entrada en vigor de la tregua supone la primera pausa localizada de los combates que se concreta con mediación estadounidense en meses, aunque su alcance es limitado a una sola ciudad y su duración sigue sin definirse. Las próximas horas dirán si los convoyes de ayuda y las evacuaciones logran avanzar bajo esta ventana humanitaria.
Melania Trump, primera dama de Estados Unidos y mediadora de la tregua en Oleshky. Foto: Casa Blanca (retrato oficial de 2025), vía Wikimedia Commons.
Qué sigue para la tregua en Oleshky
La tregua en Oleshky entra ahora en su fase más delicada: la retirada de minas y la entrada de los primeros convoyes de ayuda. Zelenski advirtió el fin de semana que la operación durará varios días y que la primera fase exige despejar las rutas de acceso, como recoge el cable de la agencia EFE sobre la entrada en vigor de la tregua humanitaria. Si la tregua en Oleshky se sostiene, Kyiv y Moscú podrían replicar este formato de pausa localizada en otros puntos del frente; si fracasa, la ciudad volverá a la situación que la propia Melania Trump describió el viernes: ancianos atrapados, sin electricidad estable y entre carreteras minadas. Por eso, la tregua en Oleshky se lee ya en ambas capitales como una primera prueba para la diplomacia humanitaria de Washington.