El penalti a Mbappé ante el Racing no debió señalarse. Así lo admitió este miércoles el Comité Técnico de Árbitros (CTA), que concluyó que el VAR debió intervenir por un «error claro y manifiesto» del árbitro en la jugada que abrió el triunfo 0-3 del Real Madrid en Santander, en la jornada 11 de LaLiga EA Sports.
La acción ocurrió en el minuto 10 del partido. Kylian Mbappé controló un balón dentro del área y trató de marcharse de su marcador, el racinguista Prati, que «pone su brazo por delante sin ejercer fuerza alguna», según la descripción del propio CTA en su espacio de análisis «Tiempo de Revisión». El árbitro José Luis Munuera pitó penalti y el francés convirtió el 0-1 que encarriló la victoria blanca.
El penalti a Mbappé ante el Racing: «No es penalti», concluye el CTA
La revisión oficial no dejó margen de duda: «No es penalti. Ausencia clara de causa efecto. Error claro y manifiesto del árbitro, el VAR debió intervenir», sentenció el comité. La jugada ya había sido muy cuestionada por el Racing tras el partido, y la admisión de este miércoles le da la razón al equipo cántabro, aunque el resultado —el 0-3 firmado por Mbappé y Bellingham— ya no se mueve.
El análisis de la jornada dejó más correcciones y avales. En el Getafe-Sevilla (3-1), el CTA consideró que el VAR no debió intervenir para anular el segundo gol local, porque la acción de Andrés García sobre Manu Bueno tenía una «elevada carga interpretativa» y la decisión del árbitro debía prevalecer. Y en el Villarreal-Espanyol (0-1), avaló que el VAR interviniera para anular el gol de Roberto, que agarró de la camiseta a Pau Navarro «sin estar el balón en disputa».
El derbi vasco sí tuvo penalti, según la tecnología
Distinta fue la lectura del penalti de Aramburu sobre Nico Williams en el derbi Athletic Club-Real Sociedad (2-1). El CTA explicó que el VAR confirmó la pena máxima apoyándose en la tecnología Kinexon, que registró una última onda cuando Nico Williams tocó el balón y ninguna más después, lo que dejaba espacio entre la bota del defensor y la pelota en el momento del derribo.
El ejercicio de transparencia del CTA, que cada semana revisa en público las jugadas más polémicas de la jornada, vuelve a poner el foco sobre el uso del VAR en España: en el caso que más ruido hizo, el de Santander, la sala de videoarbitraje guardó silencio cuando el propio comité considera hoy que debió corregir al colegiado en el campo.