La serie Palacio de Netflix llega este viernes a la plataforma con una pregunta incómoda en el centro: qué responsabilidad tienen los Estados cuando se vulneran los derechos humanos. Así lo plantea parte de su elenco en una entrevista con EFE, a pocas horas del estreno de una producción que reconstruye la toma y la retoma del Palacio de Justicia de Colombia, ocurridas en noviembre de 1985 y que dejaron 94 muertos y una docena de desaparecidos.
«Esto es un hecho que pasó en Colombia, pero cosas así han pasado a nivel mundial, y el manejo que se ha dado para mí no ha sido el correcto», afirma la actriz Nicole Santamaría, que interpreta a la exfiscal Ángela María Buitrago, la jurista que dos décadas después de los hechos encabezó las investigaciones sobre las desapariciones y sobre la responsabilidad de integrantes de las Fuerzas Armadas en la retoma del edificio.
Serie Palacio de Netflix: ocho episodios para una herida que sigue abierta
Producida por Dynamo, la serie recrea el asalto de un comando de la guerrilla del M-19 al Palacio de Justicia, en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá, donde más de 300 personas fueron tomadas como rehenes, y la posterior operación del Ejército para recuperar el edificio. Más de cuatro décadas después, las consecuencias de aquellos dos días siguen sin esclarecerse por completo, y la producción sigue también la búsqueda de justicia emprendida durante más de veinte años por los familiares de las víctimas, entre magistrados, guerrilleros, civiles y militares.
El estreno llega, además, en una fecha cargada de simbolismo: el 6 de noviembre, el mismo día en que en 1985 comenzó la toma. La producción consta de ocho episodios y parte de una investigación desarrollada durante más de siete años, con documentos, testimonios y entrevistas reunidos para acercarse a los hechos desde distintas perspectivas.
Memoria histórica para las nuevas generaciones
Para Santiago Alarcón, que interpreta al magistrado Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema, que murió durante la retoma, la serie puede contribuir a la memoria histórica si consigue que los espectadores vayan más allá de la ficción y busquen información sobre lo sucedido. La producción, subraya el elenco, no pretende presentar una versión definitiva ni establecer una verdad histórica, sino narrar el episodio desde el lenguaje audiovisual e incentivar nuevas preguntas.
Esa invitación mira sobre todo a los jóvenes. El actor Jacobo Millán, que interpreta al soldado Santiago Álvarez, cuenta que durante su propia investigación descubrió que varios de sus conocidos no tenían información detallada sobre el episodio. «Tenemos que conocer más a fondo este suceso, ya que es un momento histórico del país», afirma. Robinson Díaz, que encarna al entonces presidente Belisario Betancur, reconoce por su parte que representar a un personaje vinculado a una dimensión histórica semejante supuso un desafío profesional y humano, y defiende aproximarse a él sin juzgarlo, tratando de comprender sus decisiones y contradicciones.
El reparto lo completan, entre otros, Natalia Reyes, Luna Baxter, Mariana Gómez y Carlos Manuel Vesga, en una apuesta que el propio elenco presenta como una muestra de la capacidad de la industria audiovisual colombiana para competir a nivel internacional. Sigue más historias de la pantalla y la cultura en la sección de Entretenimiento de La Noticia De Hoy y en la nota sobre el Premio Herralde ganado por la colombiana Margarita García Robayo.