El pasado sábado, Pavel Durov, el multimillonario fundador y CEO de Telegram, dejó Francia con la autorización de la justicia, según fuentes cercanas al caso. Durov, quien ha estado imputado en París por complicidad en actividades criminales, se dirigió a Dubái, donde está la sede de su empresa. Esta salida temporal de Francia se produjo después de que un juez de instrucción aceptara su solicitud para modificar las condiciones de su control judicial.
La decisión judicial permitió a Pavel abandonar Francia por varias semanas, lo que marca un giro en su situación legal en el país. Durov fue detenido en agosto de 2024 en el aeropuerto de Le Bourget, cerca de París, bajo una orden de arresto relacionada con acusaciones de complicidad en delitos como el tráfico de drogas, lavado de dinero y difusión de contenido pedófilo. Aunque fue puesto en libertad bajo control judicial, inicialmente se le prohibió abandonar el territorio francés.
La imputación de Pavel se centró en la falta de moderación de contenidos en Telegram, lo que, según las autoridades francesas, permitió que la plataforma fuera utilizada para actividades criminales. A pesar de las acusaciones, Durov ha mantenido que Telegram cumple con las leyes de la Unión Europea y que ha mejorado sus políticas de moderación. Durante su proceso judicial, Durov reconoció la seriedad de las acusaciones y destacó las medidas que ha implementado para abordar los problemas de contenido ilícito en la plataforma.
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La salida del fundador de Telegram de Francia se realizó desde el mismo aeropuerto de Bourget donde fue detenido meses atrás. Aunque una portavoz de Telegram se negó a comentar sobre el tema, las fuentes cercanas al caso confirmaron que el CEO viajó a Dubái, donde Telegram tiene su sede. Esta ciudad ha sido un refugio para Durov, quien ha buscado libertad y flexibilidad para operar su empresa en un entorno más favorable.


