El Papa Francisco sigue en estado crítico tras ser hospitalizado por una neumonía bilateral que ha complicado su salud en los últimos días. Aunque no ha experimentado nuevas crisis respiratorias desde el sábado, su condición continúa siendo delicada y requiere un pronóstico reservado, según el último informe del Vaticano.
La neumonía bilateral es una infección grave que afecta ambos pulmones, lo que puede causar inflamación y cicatrices, dificultando significativamente la respiración. En el caso del Papa, la infección es particularmente compleja debido a la presencia de dos o más microorganismos, lo que ha llevado a un tratamiento intensivo en el hospital Gemelli de Roma.
El Papa Francisco, de 88 años, ha recibido transfusiones sanguíneas para tratar una trombocitopenia, una condición caracterizada por una baja cantidad de plaquetas en la sangre. Aunque su tasa de hemoglobina ha mejorado, la trombocitopenia permanece estable. Además, los médicos han detectado una leve insuficiencia renal inicial, que se encuentra bajo control actualmente.
El Pontífice sigue recibiendo oxígeno a alto flujo a través de cánulas nasales y permanece consciente. A pesar de su condición crítica, ha participado en una misa en el apartamento habilitado en la décima planta del hospital, lo que muestra su compromiso espiritual incluso en momentos de adversidad.
El Papa Francisco ha enfrentado varios episodios de mala salud en los últimos años, incluyendo una operación de colon en 2021 y otra de hernia en 2023. Además, sufre constantes dolores de cadera y rodilla, lo que le obliga a usar una silla de ruedas con frecuencia. Su propensión a infecciones pulmonares se debe a una pleuresía que desarrolló en su juventud, lo que le llevó a perder parte de un pulmón.
Esta condición preexistente ha aumentado su vulnerabilidad a enfermedades respiratorias, como la neumonía bilateral que actualmente padece.
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La noticia sobre el estado crítico del Papa ha generado un apoyo mundial sin precedentes. Líderes religiosos y políticos han expresado sus deseos de recuperación, incluyendo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En Roma, grupos de fieles han congregado frente al hospital para rezar por su salud.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, ha descartado rumores sobre una posible renuncia del Papa, enfatizando que el enfoque actual es su recuperación y bienestar.


