Oliver Blanco canciller de Venezuela: esa es la designación que anunció este jueves 29 de octubre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
Oliver Blanco canciller de Venezuela: esa es la designación que anunció este jueves 29 de octubre la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en una reestructuración del equipo que conduce la política exterior del país. Blanco, que desde febrero se desempeñaba como viceministro para Europa y América del Norte, pasa a encabezar el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores en sustitución de Félix Plasencia.
El anuncio se hizo durante una jornada de trabajo transmitida por Venezolana de Televisión y centrada en la modernización de la Central Hidroeléctrica Macagua y el fortalecimiento del Sistema Eléctrico Nacional. «He decidido designar a Oliver Blanco como canciller de la República Bolivariana de Venezuela. Espero que este equipo fortalecido siga avanzando en los cambios y en la recuperación geopolítica de Venezuela en ámbitos de cooperación, de amistad, con todos los países», dijo Rodríguez al formalizar el nombramiento.
Oliver Blanco canciller: Plasencia pasa a la Presidencia con la misión del oro en Londres
El canciller saliente no sale del Gobierno. Félix Plasencia, que había asumido la Cancillería en julio pasado, fue designado director de Asuntos Internacionales de la Presidencia de la República. Según lo anunciado, su primera asignación estratégica será liderar la delegación diplomática que se instalará en el Reino Unido con la misión prioritaria de gestionar la restitución y recuperación de las reservas internacionales en oro del Estado venezolano depositadas en el Banco de Inglaterra, un litigio que Caracas arrastra desde hace años.
La reestructuración alcanzó también a los viceministerios. Marina Santillán asume como vicecanciller para América del Norte y Europa, el despacho que hasta hoy ocupaba el propio Blanco; Saúl Ameliat pasa al Viceministerio de Comercio Internacional desde el Ministerio de Economía y Finanzas, y Yuri Pimentel asume como primer vicecanciller. Con esos movimientos, Rodríguez renueva completa la cúpula de la diplomacia venezolana en plena etapa de transición política.
Un internacionalista de origen opositor al frente de la diplomacia
Blanco, nacido en 1991, es licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad Central de Venezuela y cursó una maestría en Estudios Políticos y de Gobierno en la Universidad Metropolitana. Su trayectoria comenzó en las filas opositoras: militó en Acción Democrática, fue su secretario de Organización Juvenil y en 2016 dirigió las comunicaciones estratégicas de la Asamblea Nacional presidida por Henry Ramos Allup. Después se apartó de la actividad partidista, fundó el portal El Cooperante y trabajó como asesor comunicacional de figuras públicas y privadas.
Ese perfil fue el que la propia Rodríguez destacó en febrero, cuando lo incorporó al Gobierno como viceministro para Europa y América del Norte y lo presentó como un joven profesional de las relaciones internacionales con pasado de militancia opositora y «firme compromiso con el país». Desde ese cargo participó en las gestiones para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, incluida la recuperación de las sedes diplomáticas venezolanas en ese país en marzo pasado, y en julio fue ascendido a primer viceministro de Relaciones Exteriores y Comercio Internacional.
El cambio llega el mismo día del pulso por las elecciones
La designación se conoce en una jornada de alta tensión política en Caracas. Horas antes, Rodríguez se había presentado como garante de un cambio democrático y había prometido elecciones con una autoridad electoral renovada, aunque sin fecha, mientras la líder opositora María Corina Machado ofrecía su primera rueda de prensa tras regresar al país y afirmaba que la transición «es irreversible». El nuevo canciller asume con esa agenda sobre la mesa: la relación con Washington, el oro retenido en Londres y la imagen de Venezuela ante los gobiernos que observan la transición.
Los retos inmediatos del nuevo canciller
La Cancillería que recibe Blanco está en el centro de la transición venezolana. En los últimos meses, su equipo condujo la reapertura de los canales con Washington tras la captura de Nicolás Maduro en enero, la recuperación y rehabilitación de las sedes diplomáticas en Estados Unidos para atender a los connacionales y una ronda de contactos con gobiernos europeos para ampliar la cooperación política y económica. El nuevo ministro deberá sostener ese restablecimiento de relaciones, acompañar el debate sobre el calendario electoral que reclaman la oposición y la comunidad internacional y defender la posición venezolana en los foros multilaterales.
También hereda expedientes económicos de peso diplomático: además del oro depositado en el Banco de Inglaterra, cuya recuperación queda ahora en manos de Plasencia desde la Presidencia, Caracas busca normalizar su inserción comercial y energética con socios de América, Europa y Asia. Rodríguez enmarcó los cambios en esa tarea al hablar de seguir «consolidando las relaciones internacionales» y de avanzar en la «recuperación geopolítica de Venezuela» con todos los países, una línea que Blanco ya venía ejecutando como viceministro para Europa y América del Norte.
Toda la actualidad del país puede seguirse en la sección de Venezuela de La Noticia De Hoy, en la nota sobre la promesa de elecciones de Delcy Rodríguez y en la cobertura de la primera rueda de prensa de Machado en Caracas.