La oferta de petróleo de la alianza OPEP+ quedará sin cambios en diciembre.
La oferta de petróleo de la alianza OPEP+ quedará sin cambios en diciembre. Los ministros de siete países clave del grupo decidieron este domingo mantener congelado el nivel de bombeo vigente desde septiembre, por tercer mes consecutivo, en una señal de prudencia en medio de la volatilidad que atraviesa el mercado energético mundial y de las dificultades que enfrentan varias rutas internacionales de suministro.
La decisión fue pactada por Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, el grupo conocido dentro de la alianza como «Los Siete», según informó la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en un comunicado recogido por la declaración final de los ministros. Es la misma determinación que ya se había adoptado para octubre y para noviembre.
La oferta de petróleo se mantiene en el nivel de septiembre
Con lo acordado este domingo, el nivel de producción fijado en septiembre seguirá vigente hasta diciembre. Los siete países son socios centrales de la OPEP+ y en 2023 aplicaron recortes voluntarios de bombeo por un total de 3,85 millones de barriles diarios para apuntalar los precios del crudo, reducciones que fueron revirtiendo de forma gradual hasta completar el proceso el pasado septiembre, al menos sobre el papel.
Además de esos ajustes voluntarios, la alianza mantiene todavía vigentes otros recortes adoptados a fines de 2022 por un total de 2 millones de barriles diarios, que seguirán en pie hasta el 31 de diciembre. La combinación de ambas capas explica por qué la oferta que llega al mercado sigue siendo menor que la capacidad real de varios productores del grupo.
El Brent, en 117,6 dólares, encadena cuatro meses al alza
La congelación llega con el crudo en plena escalada. El barril de Brent, la referencia en Europa, cerró la sesión del viernes en 117,6 dólares, un 2,4 % más que el jueves, y encadenó su cuarto mes consecutivo al alza, con una subida mensual cercana al 15 % y una revalorización superior al 60 % frente a los cerca de 71 dólares en los que cotizaba a finales de febrero.
Detrás de ese encarecimiento están, según la propia valoración de los ministros, las perturbaciones de los suministros del golfo Pérsico provocadas por las guerras de Irán y de Yemen, que han alterado el tránsito de petroleros por pasos marítimos esenciales como los estrechos de Ormuz y de Bab el Mandeb, en el mar Rojo. A eso se suma la pérdida de capacidad de exportación de Rusia por los ataques de Ucrania contra su industria energética, un factor que ha abierto una brecha creciente entre las cuotas escritas en los acuerdos y el bombeo físico que realmente llega a los puertos.
La próxima cita: el 29 de noviembre, con las cuotas de 2027 sobre la mesa
«Los Siete» seguirán celebrando reuniones mensuales para analizar las condiciones del mercado y su próximo encuentro está previsto para el 29 de noviembre. Ese mismo día tendrá lugar la conferencia ministerial plenaria de los 21 integrantes de la alianza OPEP+, en la que se revisarán los recortes que permanecen vigentes hasta el 31 de diciembre.
El objetivo de esa conferencia será fijar nuevas cuotas de producción a partir del 1 de enero de 2027 que reflejen mejor la realidad de cada productor, en un momento en el que las cifras sobre el papel y la producción efectiva se han ido separando por las disrupciones en el Golfo y en las rutas del mar Rojo.
La OPEP fue fundada en 1960 en Bagdad por Arabia Saudí, Venezuela, Irán, Irak y Kuwait, y hoy está integrada por once países. En 2016 el grupo acordó cooperar con otras diez naciones productoras, entre ellas Rusia, México y Kazajistán, en la alianza que desde entonces se conoce como OPEP+. Para Venezuela, país fundador, lo que decida la alianza sigue siendo una referencia directa sobre el precio al que se vende su crudo en el mercado internacional.