La ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich se reunió este jueves en Washington con el presidente de El Salvador Nayib Bukele, quien la invitó a su país para mostrarle en persona el programa con el que logró bajar drásticamente la violencia.
El encuentro entre Bullrich y Bukele se llevó a cabo en el marco de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), donde ambos líderes compartieron sus experiencias y estrategias en seguridad.
Bullrich destacó la importancia de coordinar esfuerzos para combatir organizaciones criminales y los vínculos con grupos como el PCC, Hezbollah, Hamas e Irán.
Los funcionarios se reunieron en el marco de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC por sus siglas en inglés), el mismo foro donde disertará el sábado el presidente Javier Milei y el ex jefe de la Casa Banca Donald Trump.
Además de la reunión con Bukele, Bullrich mantuvo encuentros con funcionarios del FBI, la DEA, del Departamento de Seguridad Interior, la Organización de Estados Americanos, entre otros. Se discutió la necesidad de trabajar en conjunto en temas de antiterrorismo, investigaciones, escena del crimen, lavado de activos, trata y ciberseguridad.
Cuando terminó el discurso, Bullrich y Bukele conversaron por 10 minutos sobre lo que ambos hicieron en materia de seguridad. “Me invitó a El Salvador para que vea en el terreno que su programa es un proyecto integral, que no es solo cárcel”, dijo la ministra al medio argentino. “Fue un buen primer contacto para trabajar juntos”, agregó.
Bullrich expresó su interés en el modelo implementado por Bukele en El Salvador y destacó los avances realizados en la lucha contra el crimen organizado en Argentina.
“Le conté cómo estábamos trabajando nosotros y él me dijo: vení porque nosotros teníamos un país tomado y la gente hoy se siente liberada y sé que ustedes están haciendo un gran esfuerzo”, explicó Bullrich.
La ministra le dijo que el gobierno argentino tenía la decisión de ir para adelante en el combate al crimen organizado y “apretar el acelerador”, dijo. Y le contó los avances “importantísimos” que habían hecho en Rosario.
La relación entre Bullrich y el presidente de El Salvador no es nueva. Al momento de su reelección, el 5 de febrero, Bukele ofreció ayuda a la Argentina. “Nosotros hemos ofrecido oficialmente a la ministra Bullrich, no asesoría, porque creo que esa no es la palabra, sino la colaboración que ellos necesitan en todos los temas de seguridad”, indicó el presidente salvadoreño.
En qué consiste el método Bukele
El régimen de seguridad que aplica Nayib Bukele para combatir el crimen organizado en El Salvador generó polémica cuando el año pasado circularon alrededor del mundo las primeras imágenes que mostraban las condiciones de hacinamiento del ingreso de los primeros 2.000 pandilleros al Centro de Confinamiento del Terrorismo, prisión que se jacta de ser la más grande del continente americano.
Entre las medidas del régimen de excepción implementado por el Gobierno de Bukele se encuentra la suspensión del derecho a la defensa de los detenidos y la inviolabilidad de las telecomunicaciones. Además, se permite a la Policía detener a cualquier persona sin una orden de captura y retenerla en detención por al menos 15 días antes de ser presentada ante un tribunal.
Por otro lado, desde el ascenso de Javier Milei a la Casa Rosada en Argentina, se observó un intercambio fluido entre los gobiernos de ambos países, con un apoyo mutuo. Tras la asunción del líder de La Libertad Avanza, Bukele felicitó a Milei y expresó su disposición a colaborar en caso de ser necesario. «Le deseo lo mejor y si podemos colaborar en algo, estamos a la orden», aseguró en aquella instancia tras declarar que había mantenido una conversación telefónica con el libertario.
En este contexto, el mandatario de El Salvador, también ofreció ayuda en materia de seguridad a la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich. A pesar de las diferencias entre las situaciones de seguridad en ambos países, Bukele destacó la disposición de El Salvador para colaborar y compartir experiencias, adaptando las medidas según las necesidades específicas de cada nación.


