La muerte de Mathias Sainthil en Haití fue confirmada este viernes 6 de noviembre por el Gobierno haitiano. El poderoso jefe de la banda Boston murió a causa de las heridas sufridas durante una operación con drones de las fuerzas del orden en Cité-Soleil, en el área metropolitana de Puerto Príncipe, según informó el Ejecutivo y recogió el cable de DW con datos de EFE y Reuters publicado a las 01:49 UTC del 7 de noviembre.
«Un jefe de banda menos. La lucha por liberar el país del yugo de los bandidos continúa con determinación. Las bandas ya no pueden dormir tranquilas», escribió el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, en su cuenta de X. El jefe de Gobierno no dio el nombre del fallecido, pero medios locales lo identificaron como Mathias Sainthil, cabecilla de la banda Boston, que opera en el sector del mismo nombre y en el vecino Carrefour Drouillard, en la comuna de Cité-Soleil.
Muerte de Mathias Sainthil en Haití: así fue el ataque con dron kamikaze
Sainthil fue blanco de un ataque con un dron kamikaze que la noche del jueves se precipitó sobre el vehículo en el que viajaba. En la misma acción murieron también otros miembros de su banda, de acuerdo con la información oficial difundida este viernes. Se trata de la primera vez que un jefe de una banda armada muere en una operación con drones de las fuerzas del orden haitianas, un dato que convierte el operativo en un punto de inflexión en la estrategia de seguridad del país caribeño.
La banda que dirigía Sainthil no era una estructura menor. En 2024, Naciones Unidas informó de que el grupo contaba con alrededor de un centenar de miembros y lo señaló por su presunta participación en asesinatos, incendios provocados, violaciones, robos y desvío de mercancías y camiones, en una de las comunas más golpeadas por la violencia de las pandillas en la capital haitiana.
Un operativo en plena ofensiva contra las bandas
La confirmación de la muerte se conoció el mismo día en que miles de personas se manifestaron en Puerto Príncipe y en otras ciudades del país para expresar su apoyo a los soldados salvadoreños que llegaron hace dos semanas a la nación caribeña para apoyar las operaciones contra las bandas armadas, que controlan la mayor parte de la capital.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, envió más de 2.000 soldados a Puerto Príncipe para ayudar en la búsqueda de cuatro militares de su país, integrantes de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que están desaparecidos desde el 18 de octubre tras ser emboscados por bandas armadas en la zona de Santo, en el distrito capitalino de Croix-des-Bouquets. Desde su llegada, la tropa salvadoreña ha intensificado las operaciones contra los grupos armados en varias barriadas de Puerto Príncipe.