La muerte de Jay Rockefeller a los 89 años, anunciada este viernes por medios estadounidenses, cierra la trayectoria de una de las figuras más singulares de la política de Estados Unidos: el heredero de la dinastía petrolera más famosa del país que construyó su carrera defendiendo a los mineros, a los niños sin seguro médico y a las familias trabajadoras de Virginia Occidental.
John Davison «Jay» Rockefeller IV fue senador demócrata por Virginia Occidental durante 30 años, entre 1985 y 2015, y antes ocupó durante dos mandatos la gobernación de ese estado de los Apalaches. Bisnieto de John D. Rockefeller, el magnate que fundó la Standard Oil y se convirtió en el primer multimillonario de Estados Unidos, fue durante décadas el único miembro de su familia dedicado a la política desde el Partido Demócrata, históricamente el partido rival de los Rockefeller.
Muerte de Jay Rockefeller: de voluntario en los Apalaches a 30 años en el Senado
Nacido en Nueva York en 1937, Rockefeller llegó por primera vez a Virginia Occidental en 1964, con 27 años, como voluntario de los programas contra la pobreza en una comunidad minera del carbón. Aquella experiencia marcó toda su carrera: se quedó en el estado, entró en su política local y llegó a la gobernación en 1977, desde donde impulsó la industria, la educación y la atención sanitaria de las zonas mineras.
Elegido senador en 1984, Rockefeller dejó su huella más duradera en la salud infantil: en 1997 fue uno de los impulsores del Programa de Seguro Médico para Niños (CHIP), que extendió la cobertura sanitaria a millones de niños de familias con bajos ingresos en todo el país, un tema de plena actualidad en la actualidad de Estados Unidos que sigue La Noticia De Hoy.
Presidió Inteligencia y pasó de apoyar la guerra de Irak a criticarla con dureza
Rockefeller presidió la Comisión de Inteligencia del Senado en los años posteriores a los atentados del 11 de septiembre. Aunque en un principio apoyó la invasión de Irak de 2003, con el tiempo se convirtió en uno de los críticos más feroces de la gestión de aquella guerra por parte del presidente George W. Bush, y denunció públicamente las fallas de inteligencia que sirvieron para justificarla.
En 2014 anunció que no buscaría un sexto mandato, poniendo fin a casi medio siglo de vida política. «Defender a los más necesitados ha sido la vocación de mi vida, y nunca dejaré de luchar para marcar la diferencia en favor de las personas que tanto significan para mí», afirmó entonces.
El actual gobernador de Virginia Occidental, el republicano Patrick Morrisey, lamentó este viernes su fallecimiento y aseguró que Rockefeller dejó «una huella imborrable en las vidas de generaciones de habitantes» del estado. Su muerte se conoce el mismo día en que la salud pública estadounidense marca otro hito, con el récord de casos de sarampión en más de tres décadas confirmado por los CDC.