Maya Gebala recibe el alta después de 262 días en el Hospital Infantil de la Columbia Británica, en Vancouver, según anunció su padre, David Gebala, el jueves. La adolescente, de 13 años, fue una de las víctimas más graves del tiroteo escolar del 10 de febrero en Tumbler Ridge, el más mortífero en una escuela de Canadá en décadas, y los médicos llegaron a decirle a su familia que era poco probable que sobreviviera a la primera noche.
«Nunca dejé de creer que llegaríamos hasta aquí. El camino que nos queda por delante aún es largo, pero este es un hito que nadie pensó que alcanzaríamos», escribió David Gebala en una emotiva publicación dirigida a su hija, a la que llamó «la persona más valiente que conozco». El mensaje incluía un video de Maya sonriendo en su silla de ruedas al saber que dejaba el hospital.
Maya Gebala recibe el alta tras cinco cirugías y una prótesis de cráneo
Maya se encontraba en la biblioteca de su escuela secundaria cuando ocurrió la masacre del 10 de febrero. Recibió tres disparos, uno de ellos en la cabeza, que le destrozó partes del cráneo y le provocó lesiones cerebrales catastróficas. Fue trasladada en helicóptero a Vancouver, donde desde febrero se sometió a cinco cirugías, incluida la colocación de una prótesis craneal.
Su padre reconstruyó esa recuperación día a día: a los 251 días de ingresar, Maya abrió un ojo, lo movió y cambió de posición una pierna, aunque esa misma mañana tuvo que volver de urgencia al quirófano; a los 179 días le colocaron la prótesis de cráneo, en su quinta cirugía, «la que finalmente funcionó»; y hace 61 días volvió a escuchar su voz. «Te negaste a aceptar las palabras que escuchamos hace 262 días cuando saliste del quirófano. Mírate, hija mía. Superaste todas las expectativas», escribió.
Una masacre que dejó ocho muertos en Tumbler Ridge
El tiroteo del 10 de febrero en la pequeña localidad minera de Tumbler Ridge, en el norte de la Columbia Británica, dejó ocho muertos, entre ellos seis niños, y más de dos docenas de heridos. El autor, Jesse Van Rootselaar, de 18 años, había utilizado ChatGPT para planificar el ataque, según sostiene la familia.
La madre de Maya, Cia Edmonds, presentó en su nombre una denuncia contra OpenAI en tribunales de Estados Unidos y Canadá, una de las decenas de demandas de víctimas, sobrevivientes y testigos que acusan a la empresa tecnológica de negligencia. Ese frente judicial sigue abierto mientras Maya inicia ahora una nueva etapa de rehabilitación fuera del hospital.
El alta no marca el final del camino, como advirtió su propio padre, pero sí el momento que la familia esperó durante casi nueve meses. Las novedades sobre este caso y otros hechos de la sección de Mundo se siguen en La Noticia De Hoy, junto a historias como la reunión de cancilleres del G20 en Atlanta.