El Manchester United en zona de descenso es la imagen que sacude este sábado 7 de noviembre a la Premier League: el equipo de Old Trafford amaneció entre los tres últimos puestos de la tabla por primera vez en 40 años a esta altura de la temporada, empujado por un resultado que ni siquiera jugó. La victoria del Nottingham Forest por 3-1 sobre el Manchester City, la tercera derrota seguida en liga del equipo de Pep Guardiola, dejó al United en la zona roja al cierre de la jornada sabatina.
El dato dimensiona la crisis: con al menos nueve partidos disputados, el United no terminaba un día en puestos de descenso desde noviembre de 1986, cuando ocupaba el puesto 21 después de 15 encuentros. Aquel desplome le costó el cargo al entrenador Ron Atkinson, despedido ese mismo mes, y abrió la puerta a la llegada de Sir Alex Ferguson a Old Trafford, el inicio de la era más gloriosa del club.
El Manchester United en zona de descenso y el peor arranque de su historia en la Premier
Los números del presente son igual de duros. El equipo que dirige Michael Carrick no gana en la liga desde el 30 de agosto, cuando goleó 5-2 en casa al recién ascendido Ipswich Town, y ya firmó el peor inicio de temporada en la Premier League de toda la historia del club, además del peor arranque en cuatro décadas contando cualquier formato de la máxima categoría inglesa.
La posición de Carrick, de 45 años, lleva semanas seriamente amenazada. La victoria del martes por 3-2 sobre la AS Roma en la Liga de Campeones alivió la presión sobre el técnico, que el viernes aseguró que esa remontada espectacular debía servir de inspiración a sus jugadores, pero su futuro sigue en duda: una derrota el domingo podría significar el final de su etapa como entrenador del United, el club donde brilló como centrocampista. El capitán Bruno Fernandes, retratado esta semana con gestos de frustración en la cancha, se ha convertido en el rostro visible de un vestuario que no encuentra respuestas en la liga.
La jornada dominical puede empeorar todavía más el panorama antes de que el United vuelva a tocar un balón. Si el Sunderland derrota al Chelsea y el Crystal Palace evita la derrota frente al Liverpool en Selhurst Park, el equipo de Carrick caerá al último puesto de la tabla antes de saltar a la cancha de Old Trafford para enfrentar al Aston Villa de Unai Emery, el partido que cierra el día y que se ha convertido en una final anticipada por la permanencia.
El contraste con el vecino es parte del golpe: el triunfo del Forest que hundió al United fue también la tercera derrota consecutiva del Manchester City en la liga, un resultado que reordenó la parte alta y la parte baja de la tabla en una misma tarde. Mientras tanto, en España el Real Madrid goleó en Mestalla y se mantiene en la pelea por LaLiga, el escenario opuesto al que vive el United: un gigante europeo obligado a mirar hacia abajo y a jugarse su futuro inmediato en un solo partido.