La estatua de Diomedes Díaz en Valledupar apareció este sábado 7 de noviembre sin su brazo derecho, en un acto de vandalismo que indignó a los habitantes de la capital del Cesar y a los seguidores del Cacique de La Junta en todo el país. La escultura, ubicada en la glorieta Los Juglares, junto al Parque de la Provincia, fue encontrada mutilada por los visitantes que a diario llegan a tomarse fotos junto a la figura del mayor ídolo del vallenato, y todo indica que el daño se cometió sin que nadie lo advirtiera en el momento.
Fueron las propias imágenes divulgadas por el alcalde de Valledupar, Ernesto Orozco Durán, las que mostraron cómo quedó la obra: el brazo derecho fue arrancado de raíz y el muñón deja ver el interior deteriorado de la pieza. El mandatario reaccionó con indignación en sus redes sociales y exigió respeto por los bienes públicos y por el legado cultural de una ciudad que cada año recibe a miles de visitantes por el Festival de la Leyenda Vallenata.
El alcalde ordena reparar la estatua de Diomedes Díaz en Valledupar
«Exijo respeto a los visitantes de las esculturas, por nuestros bienes públicos y el legado cultural. En la glorieta Los Juglares, a Diomedes Díaz le mutilaron su brazo derecho», escribió Orozco Durán este mismo 7 de noviembre, al tiempo que anunció la medida inmediata: «Ya di instrucciones a la Oficina de Cultura para que se encargue de arreglarlo». La Alcaldía deberá ahora devolverle a la escultura su aspecto original, con el Cacique sentado y los brazos abiertos, como lo conocen los turistas.
La reacción ciudadana no se hizo esperar. Vecinos y seguidores del artista pidieron más vigilancia y medidas de seguridad alrededor de las esculturas de la ciudad para que un hecho así no se repita, y lamentaron que ni siquiera uno de los símbolos más queridos de Valledupar se salve de los amigos de lo ajeno.
Diomedes Díaz Maestre, nacido en 1957 en La Junta, La Guajira, y fallecido el 22 de diciembre de 2013 en Valledupar, es considerado el cantante más grande del vallenato: grabó decenas de álbumes, vendió millones de copias y en 2010 ganó el Grammy Latino por el álbum «Listo pa’ la foto». Por eso la estatua de Diomedes Díaz en Valledupar no es un adorno más: es el punto de encuentro de sus seguidores, que llegan de todo el país a rendirle tributo al Cacique, tomarse la foto de rigor y dejarle cartas y flores. Que una mano anónima se haya llevado su brazo derecho se siente en la ciudad como una afrenta directa a esa memoria.
La estatua de Diomedes Díaz en Valledupar, un ícono del vallenato
La escultura fue elaborada por los escultores Jhon Jaider Peñaloza Almanza y Carlos Misael Martínez Bello en un taller improvisado del barrio Doce de Octubre, y quedó concluida después de la muerte de Diomedes Díaz, ocurrida en diciembre de 2013. Desde entonces permanece sentada en la glorieta Los Juglares, sonriente y con los brazos extendidos, dando la bienvenida a quienes llegan a la ciudad y posando en miles de fotografías.
Alrededor de la figura han surgido incluso mitos populares, como el que asegura que la mujer que se siente junto al Cacique podría quedar embarazada, una creencia que han alimentado las visitas de artistas como Ana del Castillo, que posó junto a la estatua cuando anunció su embarazo. Por eso el daño causado este sábado golpea un referente turístico y sentimental de primer orden: la estatua de Diomedes Díaz en Valledupar es parada obligada de los visitantes, y ahora todos esperan que la reparación ordenada por el alcalde le devuelva el brazo y la sonrisa completa a la imagen del Cacique.