Este miércoles, la OMS publicó un informe que revela que en 2023, al menos 597,000 personas murieron a causa de la malaria, lo que representa una disminución del 1.81% en comparación con 2022.
Sin embargo, este es el tercer año consecutivo de reducción en la mortalidad tras el pico de 2020.
El informe destaca que los esfuerzos de control han evitado aproximadamente 2,200 millones de casos y 12.7 millones de muertes desde el año 2000.
A pesar de estos avances, se registraron 11 millones de casos adicionales entre 2022 y 2023, concentrándose principalmente en Nigeria y la República Democrática del Congo.
En América, aunque las muertes disminuyeron un 61.8% desde 2000, Brasil, Colombia y Venezuela siguen liderando los contagios.
Mary Hamel, líder del equipo de vacunas contra la malaria en la OMS, informó que 17 países africanos han incorporado la vacuna RTS,S/AS01 en sus programas infantiles, logrando una reducción del 13% en la mortalidad infantil.
A pesar de estos esfuerzos, la OMS advierte sobre el impacto negativo del cambio climático y los conflictos en el control de la enfermedad.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, subrayó que «nadie debería morir de malaria», instando a aumentar las inversiones y medidas en los países más afectados para frenar esta amenaza persistente.


