Nicolás Maduro fue investido hoy como presidente de Venezuela para un nuevo mandato, en un acto que ha sido calificado por muchos como el mayor fraude electoral en la historia de América Latina. Durante la ceremonia celebrada en la Asamblea Nacional, Maduro juró que su nuevo periodo presidencial será «el de la nueva democracia», a pesar de las acusaciones de irregularidades y el rechazo generalizado tanto a nivel nacional como internacional.
#10Ene || Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro:
"Venezuela no se dejará colonizar, ni dominar; vamos a defender al país bajo la Diplomacia de Paz". pic.twitter.com/gAerftOV8P
— Asamblea Nacional 🇻🇪 (@Asamblea_Ven) January 10, 2025La investidura tuvo lugar en un ambiente altamente militarizado, con la presencia de altos mandos del ejército, incluidos el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, y el comandante estratégico operacional, Domingo Hernández Lárez. Este último había anunciado previamente el despliegue del sistema antiaéreo de misiles, lo que subraya la tensión política que rodea al régimen.Maduro, conocido como el «hijo de Chávez», se dirigió a los presentes con un discurso que buscaba legitimar su permanencia en el poder.
«Juro ante esta Constitución que haré cumplir todos sus mandatos», declaró, prometiendo un periodo de «paz, prosperidad y nueva democracia». Sin embargo, su juramento se produjo en una ciudad militarizada y con las fronteras del país cerradas.
La ceremonia fue presenciada por pocos dignatarios internacionales. El presidente cubano Miguel Díaz-Canel fue uno de los pocos líderes que asistió, junto a embajadores de países como México, Colombia, Brasil y Bolivia. Este escaso respaldo internacional refleja el aislamiento creciente del régimen venezolano en el ámbito global.
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La investidura de Maduro se produce tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, donde el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el chavismo, proclamó a Maduro como ganador con un 51.20% de los votos. Sin embargo, la oposición ha denunciado que Edmundo González Urrutia fue el verdadero vencedor, obteniendo más de 7 millones de votos a favor.


