Este jueves 25 de enero a las 9:25 p.m., hora de Miami, Kenneth Smith se convirtió en la primera persona condenada a muerte en morir por gas de nitrógeno en Alabama, Estados Unidos.
«Esta noche Alabama hace que la humanidad dé un paso atrás. Gracias por apoyarme. Los amo a todos» fueron las últimas palabras de Kenneth Smith, quien fue condenado a muerte luego de asesinar por encargo, junto a otro compañero, a Elizabeth Sennett en 1988.
La condena de Smith generó una fuerte controversia entre defensores de los derechos humanos y grupos en contra de la pena de muerte. Los críticos argumentan que este método no ha sido suficientemente estudiado y puede causar una muerte dolorosa e inhumana.
La batalla de Smith contra el estado de Alabama para evitar su ejecución se remonta al 2020, cuando debió morir por la inyección letal, pero por problemas en encontrar la vena adecuada se pospuso indefinidamente su ejecución. Finalmente, se decidió que moriría por gas de nitrógeno, una alternativa a las inyecciones letales, que han sido objeto de escrutinio y desafíos legales en varios estados.
En medio de la controversia, defensores de los derechos humanos han expresado su preocupación por la falta de transparencia en torno a la implementación de este método. Han instado a las autoridades a reconsiderar el uso de la pena de muerte en general, argumentando que es una violación de los derechos fundamentales y que existen alternativas más justas y humanas para castigar los delitos más graves.
«En lugar de buscar métodos nuevos, nunca probados para ejecutar a personas, lo que hay que hacer es poner fin a la pena de muerte. Estamos frente a un anacronismo que no es propio del siglo XXI», reclamó la portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Ravina Shamdasani.
Recordó que no existen pruebas de que la pena capital disuada el crimen, sino que por el contrario abunda la evidencia sobre errores judiciales, y advirtió de una aplicación discriminatoria.
La ejecución de Kenneth Smith pone de relieve la continua controversia en torno a la pena de muerte en Estados Unidos. A medida que el debate continúa, el futuro de la pena capital y los métodos utilizados para llevar a cabo las ejecuciones seguirán en la mira internacional.


